Reportaje | La historia del siglo XX que viaja sobre cuatro ruedas

Los vehículos partirán hoy a las diez rumbo a Ares para volver de noche | pedro puig
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Sobre la explanada de O Parrote, haciendo juego con la piedra, cerca de 20 coches de rango histórico aparcaron en batería para deleite del personal. El presidente de Coruña Veteran Car, José Antonio Lozano, destaca un Rolls-Royce de 1928, Modelo 20/25, y un Pierce Arrow, A133 o un Ford-A, ambos de 1929. Este último fue el primer vehículo matriculado como histórico en Galicia, con la serie H-0000. 
Curiosidades aparte, la vigésimo octaba edición del rallye Teresa Herrera se disfrutó parada y en movimiento, viéndolos circular por La Marina  para tomar Alfonso Molina y pisar quinta, en una salida a la factoría que Coca-Cola tiene en A Zapateira, donde los participantes visitaron las instalaciones. 
Pasadas las ocho, retornaron al paseo de O Parrote para volver a salir hoy a las diez de la mañana rumbo a Ares, donde serán parte del atrezzo de la fiesta indiana para hacer parada en Redes a las 16.00 horas y llegar a la Feria de Antigüedades de Miño, donde realizarán una demostración a modo de slalom para volver de noche a la ciudad. Mañana, la actividad proseguirá por el pazo de Mariñán y Cecebre, donde confraternizarán en una comida, en la que entregarán premios al más anciano, al más elegante y al más lejano: “Daremos también otros como al de más infortunio, al modelo que más se paró estos días”. 
Y es que hasta esta península llegaron coches de distintos puntos del país. De Murcia arribó un Mustang de los años 60, que seguramente se cruzó por el camino con otros de Madrid, Burgos o Cuenca. Para tener el apellido de histórico, explica Lozano que tiene que darse la condición de que el primero de la serie saliera de la fábrica antes del 31 de diciembre de 1960. Si cumple esta premisa, está exento del impuesto de tracción mecánica y en caso de querer catalogarlo, debe pasar una inspección donde los técnicos de la Xunta comprueban en Ferrol su estado original y que las piezas sean suyas. Solo así la joya sobre cuatro ruedas puede tener dos matrículas y pasar la ITV cada cinco años. Más que socios, los de Coruña Veteran Car son amigos porque su interés común les hace estar siempre en contacto. l

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