El patrón mayor de Corcubión denuncia los problemas que causan los topes de capturas

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FISTERRA

manuel sambade > cee

  José Domínguez Buiturón, patrón mayor de Corcubión, considera que se rebajaron los topes admisibles de capturas (TAC)  impuestos a la flota desde la Unión Europe (UE) y están “poniendo o sector ao borde do precipicio, porque as xentes do mar xa estamos nunha situación límite”.  
La producción extractiva gallega anual supone el 15 por ciento de la UE-27 en valor y supera la producción conjunta de Alemania, Bélgica, Finlandia, Grecia e Suecia. En puertos como el de Vigo se mueven la mitad de todos los productos pesqueros consumidos en España y el 10 por ciento de los comunitarios. Por lo tanto, el PIB de la pesca en Galicia es 25 veces superior a la media europea lo que hace la economía gallega sea muy dependiente del sector.
Buiturón, a la vista de estas cifras, se “hace de cruces” ante el panorama actual que afronta el sector que, año a año, viene contando con menor flota, pero con la misma o menor capacidad de capturas.

Sin subvenciones > De hecho, la flota gallega ha ido perdiendo unidades durante la última década, cayendo por debajo de los 5.000 barcos en el 2008, año en el que perdió 310 en relación al anterior periodo.
Así las cosas, Domínguez observa “un negro panorama” para un sector que no puede pescar xarda, que afronta en breve una veda del pulpo que durará desde el próximo 27 de mayo al 4 de julio –“e sen ningunha subvención”– y que también tiene cerrada la posibilidad de capturas de la merluza de palangre de fondo durante el segundo trimestre de este año “por falta de cuotas”.
“Agora estase negociando en Madrid a posibilidade de outorgar  unas 30 toneladas máis de pescada (para un total de 300 barcos) para que se poida subsisitir durante este mes de maio e xuño”, señala con abatimiento antes estos datos el patrón mayor de Corcubión.
Las cosas tampoco semejan ir mejor para el sector de las artes menores, pues los despachos con veta, que capturan pescadilla; y los que van al palangrillo, dedicados a la merluza, también afrontan una especie de apertura de veda a lo “guadiana”, pues solo han podido realizar capturas a lo largo del mes de enero y después de poder faenar en abril “fálase de que voltarán a prohibir as capturas até agosto”. “Isto é de tolos”, sentencia Domínguez.
La culpa de todo lo acontecido, a su entender, parte de la mala negociación llevada a cabo por la Administración ante la UE, motivo por el cual representantes del sector pesquero de Cantabria, Asturias y Galicia han mantenido recientemente un encuentro interregional para tratar de consensuar ante Madrid una postura común que evite el colapso total de la flota y el despido de miles de trabajadores de la mar “que terán que engrosar as filas do Inem por mor da nefasta negociación levada a cabo polos políticos de España ante a UE”.

Más sensibilidad > “Os políticos teñen que ter a sensibilidade suficiente coa xente do mar para darse conta de que o que está en xogo é a propia supervivencia do sector, polo que deberían de deixar de lado as súas diferenzas e remar todos xuntos na mesma dirección, que é a de garantir o presente e o futuro dun sector que é dos máis afectados pola suba do combustible e que agora, coas TAC, está ao borde do colapso se non nos votan urxentemente unha man”, afirma.
Domínguez, de no apreciar cambio alguno en la situación actual que limita y asfixia a la flota pesquera de la Costa da Morte, y a la gallega en su conjunto, está dispuesto a encabezar un movimiento de resistencia y de denuncia “pacífica e consensuada co resto das confrarías” para poner de manifiesto ante la sociedad lo que está aconteciendo con las gentes de la mar.
“Eu non son amante da violencia, polo que o que eu propoño é unha campaña na que as embarcacións leven pancartas denunciando o que está acontecendo e, se fai falla, ir aos mitins das distintas formacións para deixar patente o noso malestar e a nosa desesperación, porque xa non podemos aguantar así por máis tempo”, señala el responsable de Corcubión.
“Os mariñeiros somos xente dura, pero tamén temos un corazón e unhas familias que manter, e cos actuais topes de capaturas estannos quitando o pan da nosa boca, e iso non o podemos consentir, porque, doutro xeito, estamos abocados a morrer de fame”, sentencia el patrón mayor de la confradía de Corcubión.


 

El patrón mayor de Corcubión denuncia los problemas que causan los topes de capturas