Un acusado de decapitar a una mujer británica no lo recuerda y dice que el vídeo es un montaje

El abogado defensor, Francisco Beltrán Arocha (c), interroga a Deyan Valentinov Deyanov (i), presunto autor de la decapitación de una ciudadana británica el 13 de mayo de 2011 en Tenerife durante la primera jornada del juicio en el qu
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Deyan Valentinov Deyanov dijo hoy ante el jurado que no recuerda que el 13 de mayo de 2011 cortase la cabeza de una mujer en una tienda del sur de Tenerife, y aseguró que es un montaje y no se reconoce en el vídeo que se grabó con las cámaras de seguridad.

Durante su declaración ante el jurado, el búlgaro Deyan Valentinov manifestó que no sabe por qué esta acusado, y afirmó que es una persona tranquila y es imposible que cortase la cabeza a una mujer, pero también señaló que "ahora mismo" unas voces le decían que es el ángel de Jesucristo y va a crear un nuevo Jerusalén.

Valentinov está acusado de decapitar a una ciudadana británica que pasaba largas temporadas en el sur de Tenerife y el fiscal ha pedido para él una pena de 20 años de internamiento en un centro psiquiátrico y que pague una indemnización de 200.000 euros a la familia de la fallecida.

El acusado, que nació en Bulgaria el 1983, padece esquizofrenia paranoide crónica y con persistencia de un núcleo delirante, y al parecer el 13 de mayo de 2011 entró en una tienda de artículos chinos de importación situado en el edificio Valdés Center de la avenida de Amsterdam de Los Cristianos (Arona), en el sur de Tenerife.

Según el fiscal, Deyanov cogió de una de las estanterías un cuchillo tipo jamonero con una hoja de unos 22 centímetros de largo y 1,5 de ancho y un mango de 11 centímetros y se dirigió hacia Jennifer Joan Mills Westley, a quien no conocía, para a continuación golpearla con el cuchillo por la espalda y en el cuello repetidas veces hasta su decapitación total.

El acusado salió a la calle con la cabeza cogida por los pelos y fue detenido en el exterior por varias personas.

El abogado de la defensa pidió la absolución para Deyan y solicitó al jurado que tratara de ver el caso de una manera objetiva y vea a su representado más que como un asesino como un enfermo, como una persona que necesita ayuda y a la que no se puede criminalizar más.

Recordó que su defendido vivía en la calle e insistió en que tenía problemas mentales de los que no estaba diagnosticado antes de este suceso.

Desde el momento de la detención Deyan ha estado internado en el psiquiátrico de la penitenciaría de Sevilla y hoy afirmó que ignoraba donde estaba, ya que, dijo en varias ocasiones, que no recordaba que hubiera vivido en Gales y en Tenerife.

Reconoció que consumía drogas, crak, LSD y alcohol; negó que estuviera en tratamiento médico, y en cuanto a las voces que oye señaló que las escucha desde hace cinco años con frecuencia y a veces le dicen que mate, otras que pelee, otras que pegue y otras que rece.

Un acusado de decapitar a una mujer británica no lo recuerda y dice que el vídeo es un montaje