Las protestas de los CDR acaban con seis detenidos en Barcelona y uno en Girona

Varios contenedores arden en la plaza de Sant Jaume | quique garcía (efe)
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Los Mossos d’Esquadra detuvieron a seis personas por lanzamiento de objetos contundentes al final de la manifestación convocada por los CDR en el centro de Barcelona, en la que se produjeron incidentes con barricadas, vehículos dañados y quema de contenedores, mientras que hubo un detenido en otra manifestación de Girona.

Fuentes de los Mossos explicaron que dos de los detenidos en Barcelona lanzaron barras de hierro contra furgonetas de los antidisturbios, mientras que otro detenido había arrojado botellas de vidrio contra la línea policial.

Posteriormente, los Mossos confirmaron la detención de otras tres personas por desórdenes públicos en Barcelona.

Los incidentes se produjeron al final de la movilización de los CDR, que arrancó sobre las 20.00 horas en la plaza Sant Jaume, donde centenares de personas se concentraron para exigir a los partidos independentistas que cumplan el “mandato del 1-O” y hagan efectiva la independencia de Cataluña.

Convocada en el tercer aniversario del referéndum unilateral del 1 de octubre de 2017, la concentración se ha desarrollado frente al Palacio de la Generalitat, con un fuerte dispositivo de los Mossos d’Esquadra, y en ella los manifestantes desplegaron carteles con fotografías de los diputados de JxCat, ERC y la CUP y el mensaje “Me han escogido para obedecer el mandato popular”.

Pequeños grupos de manifestantes se dirigieron luego hacia la zona de la plaza Catalunya, Rambla Catalunya y Ronda Sant Pere, donde pusieron barricadas y quemaron contenedores y los agentes de los Mossos intervenieron para dispersar a los CDR.

Mientras tanto, en Girona, la manifestación convocada por los CDR acabó con un detenido, tras la quema de contenedores y el lanzamiento de pirotecnia contra la policía que protegía la Subdelegación del Gobierno.

Antes de los disturbios, las entidades y partidos independentistas conmemoraron el tercer aniversario del referéndum unilateral apelando a la transversalidad del soberanismo y pidiendo “amnistía” para los que consideran “represaliados” por el procés, que, según sus cálculos, serían casi 3.000.

El acto, de mínimos por el Covid, se celebró en el Arc de Triomf de Barelona, enfrente del instituto Pau Claris, donde hubo cargas policiales durante la jornada de la votación ilegal de hace tres años.

 

El centro de la fotografía

El expresidente de la Generalitat Quim Torra, inhabilitado esta semana por no descolgar a tiempo del Palau una pancarta a favor de los presos del  procés en campaña electoral, ocupó el centro de la fotografía del homenaje, en la que también estaba su sustituto interino, el republicano Pere Aragonés; representantes de la CUP, PDeCat y Demócrates; y entidades como Ómnium Cultural –organizadores– y la Asamblea Nacional Catalana.

En total, una treintena de asociaciones expresaron su apoyo al acto conmemorativo, así como Catalunya en Comú, cuyos representantes no han podido llegar a la cita, según fuentes de la organización.

Una vez hecha la foto, varios de los participantes se dirigieron a los medios de comunicación presentes, con discursos que tenían tres puntos en común: hace falta más unidad y hay que insistir en la necesidad de una “amnistía” para los encausados por el procés, así como para que los catalanes puedan “ejercer la autodeterminación” para decidir si se quieren independizar.

“Seguiremos trabajando por la autodeterminación y para que haya esa necesaria amnistía”, ha resumido el vicepresidente de Ómnium Cultural, Marcel Mauri.

La portavoz de ERC, Marta Vilalta, reivindicó la vía del “diálogo” para conseguir estos dos objetivos y aseguró que la fórmula para lograr que el Estado se siente a negociar y para “culminar el mandato del 1-O” es “ser más y tener más fuerza” cada vez que haya urnas de por medio.

Desde la CUP, la diputada en el Parlament Natália Sánchez ha emplazado al independentismo a “recuperar el rumbo” en un contexto de “crisis institucional” para “parar la deriva” y el “desconcierto” en el que se encuentra el movimiento.

Por su parte, el líder de JxCat, Carles Puigdemont, señaló el referéndum unilateral de 2017 como el inicio de la “confrontación inteligente” y remarcó que, pese a las “incertidumbres”, no ve otra “alternativa” que “ratificar el 1-O” en las próximas elecciones catalanas, con “consecuencias políticas”.

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