Cristina Narbona acepta convertirse en la nueva presidenta del PSOE

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La ex ministra socialista Cristina Narbona aceptó presidir el PSOE, según confirmaron ayer fuentes del equipo del secretario general, Pedro Sánchez. A pesar de que este cargo no ejecutivo en el PSOE podría ser legalmente compatible con su actual labor en el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Cristina Narbona decidió dedicarse exclusivamente al partido, y ya comunicó su decisión a dicho organismo.
El nombramiento como presidenta del PSOE tiene que ser ratificado en el congreso federal del fin de semana, al igual que el del resto de miembros de la nueva Ejecutiva Federal.
Su perfil y su dilatada experiencia en el ámbito de la ecología y la defensa de los derechos de las mujeres la convirtieron en una figura de prestigio de este partido y en un referente de la socialdemocracia.

El mismo compromiso
En esta nueva etapa al frente de la presidencia del partido, Narbona seguirá trabajando, “con el mismo compromiso que siempre ha mostrado”, según las fuentes, en la construcción de “ese proyecto social, de justicia y equidad que es la razón de ser del Partido Socialista”.
Además de cumplir las funciones de la Presidencia que recogen los estatutos del partido, Narbona tendrá un papel relevante en el desarrollo del compromiso asumido por Pedro Sánchez para propiciar la transición ecológica de la economía.
Narbona es un referente para todos los socialistas, hasta el punto de que su apoyo explícito a la candidatura de Sánchez en la precampaña de las primarias molestó a los afines de la presidenta andaluza, Susana Díaz, que esperaban que se hubiera mantenido al margen de esta disputa interna, y más teniendo en cuenta su cargo de consejera del CSN.
Pero ella optó por colaborar muy activamente en el proyecto estratégico de Sánchez y es autora precisamente de toda la parte referida a la transición ecológica de la economía.
En su día, justificó esta implicación en la campaña de Sánchez y aseguró que jamás” había utilizado su cargo en el CSN para ningún tipo de actividad –conferencias, presentaciones de libros, etc– que no tuviera que ver con la materia de ese organismo.

Nueva socialdemocracia
La exministra fue una de las artífices, junto con el también economista y coordinador del Foro de Economía Progresista Manuel Escudero y el sociólogo y director de la revista “Temas”, José Félix Tezanos, del documento “Por una nueva socialdemocracia” con el que Sánchez concurrió a las primarias y en el también cooperó el expresidente del Parlamento Europeo Josep Borrell.
 Tras esta designación, el Gobierno tendrá que proponer un sustituto en el Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) tras la salida de su consejera más crítica. Según establece la Ley de creación del Consejo de Seguridad Nuclear, el presidente de este organismo y los consejeros tienen que ser designados entre personas de conocida solvencia en las especialidades de seguridad nuclear, tecnología, protección radiológica y del medio ambiente, medicina, energía en general o seguridad industrial, valorándose especialmente su independencia y objetividad de criterio.
Los nombra el Gobierno, a propuesta del Ministro de Industria, previa comparecencia de la persona propuesta para el cargo ante la Comisión correspondiente del Congreso. Esta cámara, a través de la Comisión competente y por acuerdo de los tres quintos de sus miembros, tiene que manifestar su aceptación o veto razonado en el plazo de un mes natural a contar desde la recepción de la correspondiente comunicación.
La normativa indica que transcurrido dicho plazo, si no hay una manifestación expresa del Congreso, se entienden aceptados los correspondientes nombramientos. El periodo de permanencia en el cargo es de seis años, pudiendo ser designados, mediante el mismo procedimiento, como máximo para un segundo ciclo de seis años.  l

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