
El ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi cuenta con el apoyo de su partido, el conservador Pueblo de la Libertad (PDL), para presentarse como cabeza de lista en las elecciones generales de 2013 e intentar así volver a la Jefatura del Ejecutivo, que dejó al dimitir el pasado noviembre.
Así lo comunicó a los periodistas el jefe de grupo del PDL en la Cámara de los Diputados (baja), Fabrizio Cicchitto, al término de la reunión que la cúpula de la formación mantuvo ayer, en la residencia romana de Berlusconi, el céntrico Palacio Grazioli.
“Sí, Berlusconi es nuestro candidato a primer ministro. Todos están de acuerdo”, dijo Cicchitto, precisando que será el propio empresario quien decidirá cuándo y cómo formalizar su candidatura para la Jefatura del Gobierno italiano, cargo que intentará recuperar tras dar paso al tecnócrata Mario Monti en noviembre en medio de las incertidumbre en los mercados.
El jefe de grupo del PDL en la Cámara Baja precisó además que “en el momento en el que está Berlusconi como candidato, no se plantea el problema” de la celebración de unas elecciones primarias, como se había planteado una vez que el exprimer ministro descartara continuamente la posibilidad de volver a encabezar la lista electoral.
La reunión de ayer de la cúpula del PDL en la residencia romana de Berlusconi llega después de que el pasado miércoles el diario “Corriere della Sera” adelantara que el ex primer ministro pensaba presentarse a las elecciones, algo confirmado posteriormente por el secretario político del partido y extitular de Justicia, Angelino Alfano.
El periódico explicaba que el político conservador, ganador de las últimas elecciones legislativas celebradas en Italia en 2008, no viajará a su residencia de verano en la isla de Cerdeña y permanecerá en su casa de Arcore, cerca de Milán (norte de Italia), para preparar sus próximas acciones en el campo político.
Los medios de comunicación italianos apuntan al hecho de que Berlusconi analizó una serie de encuestas sobre intención de voto que dan mayores posibilidades de éxito a su partido si lidera la lista junto a un equipo formado por gente joven, entre ellos Alfano, a quien designó como sucesor, pero cuya imagen no acaba de calar entre el electorado.
Entre las opciones que baraja Berlusconi se encuentran la de cambiar el nombre al partido, nacido de la fusión con la Alianza Nacional (AN) de su ahora enemigo político Gianfranco Fini, o presentarse con una mujer como número dos. n




















