Gil: “Psicológicamente, había llegado al límite”

El valenciano Carles Gil trota ayer en compañía de un recuperador del club quintana
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Dos meses y medio después de pasar por el quirófano, Carles Gil ya está en condiciones de reaparecer en una convocatoria del RC Deportivo. Ha adelantado los plazos previstos (Mel, por ejemplo, contaba con recuperarle para Navidad). El regalo para Cristóbal Parralo ha llegado antes de tiempo. Ahora, está en sus manos abrirle las puertas de las listas de convocados y de los terrenos de juego. “Estoy muy contento. Lo llevaba esperando mucho tiempo. Después de todo lo que he pasado por fin voy viendo la luz al final del túnel y estoy muy feliz”, confesó el jugador valenciano tras recibir el beneplácito de los servicios médicos blanquiazules.

1Contento, pero cauto
Horas antes de la recaída que tuvo en julio de la pubalgia que ya le había lastrado en la anterior temporada, Gil había asegurado que la lesión estaba olvidada. Por experiencia y superstición, ayer, en la misma sala de prensa, fue cauto.
“Con esta lesión nunca se sabe, nunca nada es seguro, siempre tienes que estar haciendo prevención, muchas veces te operas y no es la solución, no ha sido mi caso, y me encuentro muy bien y sin molestias”, aclaró.
Después matizó que su prudencia no es cuestión de “miedo”. “Es que me he visto tantas veces recuperado y volver a caer, que solo por superstición… Pero estoy contento con las sensaciones y estoy recuperado”, advirtió.

2 Al quirófano por salud física y mental
Su diván fue el quirófano. “Psicológicamente no aguantaba más, había llegado al límite. Antes de eso la lesión no era operable; si no, me hubiera operado yo mismo. Tuvimos que esperar hasta que recaí. Entonces era inevitable”, señaló sobre la operación.
Antes de llegar a ese punto, había intentado regresar a los terrenos de juego con tratamientos conservadores, pero no dieron resultado.
“Al recaer se me cayó el mundo encima, pero lo importante es que es una piedra en el camino y con lo que me quedo es con las ganas que tenía cada vez que veía a mis compañeros entrenar y gracias a dios estoy con ellos ya”, explicó.
Durante su periodo de baja, “tenía ganas de saltar al césped”, también de entrenarse con sus compañeros, de ayudar en tiempos de malos resultados. “Nos pasa a todos”, opinó Gil, que se apoyó en sus compañeros de equipo y otros profesionales del club para salir adelante.
“El apoyo fue muy grande, tanto del cuerpo médico como del técnico y los compañeros . Me han ayudado mucho, también en la recuperación. Estas lesiones también tienen una parte psicológica que hay que recuperar”, confesó.
Su baja la inició con Mel y su alta la ha recibido con Cristóbal. “Le conocía del filial y  me preguntaba mis sensaciones, cómo me veía de la lesión. Me ha apoyado mucho y se lo agradezco”, aclaró.

3 Falta de ritmo
Que disponga del alta médica no quiere decir que se encuentre al cien por cien para competir.
“Me encuentro bien, entrenando con el grupo, con buenas sensaciones, aunque con la falta de ritmo que se presupone después de tanto tiempo, pero disponible para entrar”, sostuvo.
La progresión en su proceso de recuperación la fue marcando el propio Gil.
“Es una recuperación un poco incierta, más que plazos son sensaciones, depende de cómo te encuentres tú, aunque los dos meses y medio de baja no te los quita nadie. Hemos hecho un gran trabajo con Molano (readaptador deportivo) y  estoy muy contento de cómo ha ido”, dijo.

4 Ganar, una necesidad
En las últimas jornadas, el Deportivo ha mejorado su imagen, pero no los resultados. Ante el Athletic, urge transformar la imagen en victoria. “Sobre todo, por nuestra situación. Necesitamos una victoria para confirmar las sensaciones, que están siendo buenas. Vivimos de los resultados y es un partido en que necesitamos los tres puntos para subir en la clasificación”, comentó.
Aseguró, además, que el equipo está “trabajando muy bien” y el entrenador “está inculcando conceptos” que a los jugadores les van “a venir muy bien”.
“Todavía llevamos poco con él, pero estoy seguro de que el trabajo se va a ver reflejado en el campo”, pronosticó.
Insistió en que el balance no era el que el equipo “esperaba” porque “las sensaciones en estos últimos partidos son buenas”.
Recordó que el de Málaga era “un partido muy claro para ganar” que “al final” se torció. “Contra el Atlético competimos muy bien y tenemos que confirmar eso con una victoria”, añadió.
Él está centrado en el Athletic y no piensa en las curvas del calendario. “Son partidos muy complicados pero al final en los calendarios nunca se sabe, el año pasado sacamos el del Barça, así que tenemos que pensar en cada partido, y ahora solo tener la vista en el Athletic”, expuso.
Al equipo vasco no le vio ante el Hertha en Europa. “Pero sí le he visto otros partidos y ya le conocemos porque juega muy parecido estos últimos años. Aduriz es el mejor rematador de cabeza que hay seguramente en LaLiga y sabemos que es un equipo intenso”, sostuvo. l

Gil: “Psicológicamente, había llegado al límite”