Gallego afectado por talidomida tiene "sensación positiva" con la sentencia

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José Benito Calvo, el único gallego afectado por la talidomida con derecho a indemnización, ha dicho tener una "sensación positiva" con la sentencia que se emita porque "el objetivo era el juicio".
Unos 180 miembros de la Asociación de Víctimas de la Talidomida (Avite) han reclamado este lunes en un juzgado de Madrid que la farmacéutica de Grünental les indemnice con 204 millones por las malformaciones que sufrieron, pero la empresa ha pedido que la demanda se desestime por falta de pruebas.
Al juicio, que se ha celebrado en el Juzgado de Primera Instancia número 90 de Madrid y que ha quedado visto para sentencia, han asistido numerosas personas que nacieron sin pies o sin brazos, o con un muñón, después de que les recetaran a sus madres el fármaco para combatir las náuseas del embarazo.
"Llegamos de una vez por todas a algo, a un juicio, ahora todo depende de la jueza" ha indicado José Benito en una conversación con EFE, en la que ha destacado que en otros países no fue necesario el juicio para que se indemnizase a los afectados.
Este gallego ha explicado que el juicio se ha demorado tanto porque "no se pudo hacer nada antes", ya que el delito estaba prescrito: "antes quien denunciaba nada, en tiempos de Franco por protestar te pegaban un tiro".
Por ello ha puntualizado que han tenido que esperar a que el Estado reconociese a algún afectado.
También ha indicado que consideran que llevan "mucho tiempo luchando" para poder reabrir el caso, y ha añadido que ahora lo han hecho "como un lavado de cara", porque "en España existen casos del año 68, cuando en el resto del mundo se prohibió en el 61".
"El Estado también fue culpable por no hacer las pruebas adecuadas, nosotros reclamábamos médicos alemanes que son especialistas en esto, y nos decían que no, que había médicos suficientes aquí", ha denunciado.
La Asociación de Víctimas de la Talidomida (AVITE) reclama que la farmacéutica les indemnice con 204 millones por las malformaciones que sufrieron.
"Pedimos eso porque no tienen decencia, está ahí y se ve" el problema, ha explicado José Benito, a quien el medicamento lo condenó a tener una pierna sin rótula, con 28 centímetros menos que la otra y solamente tres dedos.
Aunque se haya puesto una prótesis, ha afirmado que "los años no pasan en vano, y las consecuencias de la talidomida se acentúan".
Pero ha reiterado que está satisfecho, porque ahora su colectivo es más visible, y ha reconocido que eso, en gran parte, es por la labor de los medios de comunicación que "impiden que el caso se olvide".

Gallego afectado por talidomida tiene "sensación positiva" con la sentencia