Los comerciantes, ante el cierre de la hostelería: “Si no hay ocio, la gente no va a la compra”

El comercio de la ciudad se ve afectado por el cierre de la hostelería | javier alborés
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Los comerciantes de la ciudad se muestran desanimados ante las nuevas restricciones, que, pese a no cesar su actividad, sí que han afectado al sector hostelero, algo que indirectamente también provoca una bajada del consumo en los establecimientos comerciales. “Ya se ha notado estos días en las tiendas la imposibilidad de que la gente de fuera venga a la ciudad”, sostiene el presidente de la Federación Unión Comercial Coruñesa (FUCC), José Luis Boado, quien, además, indica que “si no hay opciones de ocio, la gente no va a la compra”.

Boado justifica esta afirmación con el hecho de que “las personas no solo salen a comprar, sino que también se toman un café, hacen una pausa. Si no hay esa opción, no se van a animar tanto a salir”, dice. Las medidas se implantaron por parte de la Xunta, entre otros motivos, para poder salvar la campaña de Navidad, pero para el presidente de la FUCC, “esta no es la forma y no se va a conseguir”. Para que el propósito saliese bien, Boado insta a la Administración a realizar una intensa vigilancia en las calles. “Controlar el uso de las mascarillas, las reuniones de no convivientes, etc. No es justo que no haya represalias a quien incumple las normas”, comenta.

Toda esta nueva dificultad para el sector coincidió, además, con el renovado importe de los bonos de consumo del Presco, que desde el lunes duplicaron su descuento en los diferentes sectores. Pese a ser una buena noticia, el portavoz de los comerciantes asegura que “no se notó el impulso”, ya que, “al haber restricciones, la campaña funciona peor de lo que lo haría si no hubiese limitaciones”.

Los comerciantes, ante el cierre de la hostelería: “Si no hay ocio, la gente no va a la compra”