Feijóo destaca el autogobierno de Galicia y su vínculo con el entorno

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El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, puso en valor ayer que todos los presidentes que lo precedieron se vieran a sí mismos cómo los ejes de un proceso de recuperación social, económica y cultural. “Todos contribuyeron a forjar un autogobierno basado en mejorar los vínculos de nuestro país con su contorno. Cada uno lo hizo desde sus convicciones ideológicas, pero sin romper esa armonía social que hace fuerte a un pueblo”, destacó. 
Durante la entrega de los Títulos de Excelencia Gallega otorgados por la Asociación de Empresarios Gallegos en Cataluña, el responsable del gobierno gallego recordó que Galicia es “cofundadora y copropietaria del Estado que algunos quieren romper y que fue fruto de la Constitución de 1978, en cuyo proceso de fundación participaron todos los pueblos de España”. 

Sinfonía de pueblos
Durante su intervención Feijóo recordó que el proyecto independentista catalán, tal y como se está formulando, es contrario a esos principios.  En este sentido, el mandatario gallego añadió que “a veces se escuchan referencias al Estado o la España, equiparándolos a Madrid, cuando ni España ni el Estado son Madrid, sino una sinfonía de pueblos que deciden qué partitura interpretar”.
“El Estado es plural y autonómico, hasta el punto de que el representante común en cada comunidad es el presidente de la misma”, señaló.

Diversidad catalana
Con respecto a esto, aseguró que Cataluña posee una diversidad que no puede ser reducida en un proyecto independentista, ni tampoco servir de coartada para menoscabar la democracia catalana o las reglas parlamentarias. “Cuando España imita la diversidad catalana de hace unas décadas no parece congruente que una parte de la política catalana intente parecerse a la España pétrea y aislada que quedó atrás”, destacó Feijóo.
Para el presidente de la Xunta, algo que se repite en los procesos que parten de negar las identidades plurales es que rompen con la cohesión social. De hecho, considera que el independentismo tiene como fruto “una sociedad dividida, una pérdida del espacio moderado, un liderazgo de los más radicales, una distorsión de las normas democráticas y, sobre todo, el olvido de los objetivos más importantes”.

Feijóo destaca el autogobierno de Galicia y su vínculo con el entorno