El Acuario Finisterrae de A Coruña incorpora una veintena de lampreas

Un niño observa una de las peceras del Aquarium Finisterrae de A Coruña. EFE/Archivo
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La decoración de este tanque, elaborada con elementos naturales, recrea el ecosistema del fondo de un río de Galicia.

Aquí vivirán las lampreas, peces parásitos de origen evolutivo muy remoto que se alimentan de los fluidos vitales de otros peces.

El tanque tiene además en todo su perímetro inferior una colección de imágenes inéditas que recorren las fases del desarrollo de la lamprea, desde la fase larvaria hasta la de adulto.

Estas imágenes fueron aportadas por la Estación de Hidrobiología Encoro do Con, de la Universidad de Santiago de Compostela, que colaboró también con el Aquarium Finisterrae en tareas de asesoría científica.

El rasgo más llamativo de las lampreas adultas es su disco oral repleto de dientes y que les sirve para adherirse a los peces que parasita.

Gracias a los músculos de la boca, succiona y crea un vacío a modo de ventosa. Para alimentarse raspa la piel y carne del pez que parasita, a la vez que libera sustancias que previenen la coagulación de la sangre de la presa.

El Acuario Finisterrae de A Coruña incorpora una veintena de lampreas