El radar de Alfonso Molina sanciona a más de veinte vehículos cada día

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El refrán popular reza que “la letra, con sangre entra” pero a veces, ni aplicando rigor se consiguen resultados. El radar de Alfonso Molina a la altura de Palavea en dirección entrada ya lleva años instalado en el mismo punto, para vigilar que los conductores respeten el límite de velocidad den 80 kilómetros por hora. Está convenientemente señalizado pero, según las últimas estadísticas, cada día impone más de 20 multas por exceso de velocidad. En total, 7.513 en un solo año.

Es un aumento notable, del 107%, con respecto a 2018, cuando el mismo dispositivo había tramitado 3.618 sanciones, pero a más largo plazo la evolución es más irregular. En 2014, fueron 9.548 sanciones, y en 2015, fueron 13.995. En 2016, detectó 3.723 infracciones. A partir de ahí se estancó la tendencia y superó los 6.000 en 2017 (de enero a 23 de octubre fueron 5.807).

119.000 vehículos
circulan diariamente por la principal vía de entrada y salida de la ciudad, un número que apenas creció durante el año pasado

Así que las subidas y bajadas son continuas. Este año, el radar de Alfonso Molina se sitúa en el tercer puesto de los más sancionadores de toda la provincia, solo por detrás de la AG-55 en el punto kilométrico 11 (que tramitó 18.844 multas), situado en el municipio de Arteixo, y el de la AP-9F en el kilómetro 31,1, en el entorno de Santiago. A nivel provincial, en 2019 los 54 radares de la provincia sumaron 91.826 sanciones, menos que las 102.230 del año pasado, por ejemplo.

De las más transitadas

Estos datos no apuntan a una mejoría en el comportamiento de los conductores: el exceso de velocidad sigue siendo habitual, aunque hay que señalar que Alfonso Molina es una de las vías más transitadas de Galicia. En los últimos años, con la recuperación económica, también ha experimentado un leve aumento de la Intensidad Media Diaria (IMD) hasta llegar a 119.000, pero durante 2019 se ha estabilizado, así que no justifica un incremento tan notable en las sanciones.

91.826 denuncias
se tramitaron entre todos los radares de la provincia, más de 50, durante el año pasado, lo que supone 11.000 menos que en 2018

Lo que sí contribuye a explicar es por qué se registran tantos accidentes que han situado a Alfonso Molina en los primeros puestos de la lista de siniestralidad. Precisamente el radar de Palavea se instaló allí en noviembre de 2012 después de que se registraran varios siniestros, algunos espectaculares, con salida de vía y vuelco incluido, provocados por exceso de seguridad, pero ninguno con víctimas mortales o graves.

Los informes redactados por la Unidad de Atestados de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil determinaron que algunos de los vehículos implicados viajaban a 130 kilómetros por hora en una zona de 80, lo que provocaba la salida de vía aunque el firme estaba en buen estado y la curva que allí existe no es pronunciada. Pero, desde que se instaló el radar, no se ha registrado allí ningún vuelco, lo que para la Dirección General de Tráfico es una prueba clara que la política de instalar radares funciona.

7.513 infracciones
fueron descubiertas por el aparto instalado por la Dirección General de Tráfico a la altura de Palavea, que fue instalado a finales de 2012

Recaudación

Pero no todos están de acuerdo con esa política. Por eso, a la vista del importante número de denuncias formuladas mayoritariamente en autopistas y autovías, y no en las carreteras secundarias donde se producen el 70% de los accidentes con víctimas, el presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), Mario Arnaldo, considera que “la DGT debería replantearse su política de radares, ya que no se está consiguiendo el objetivo de evitar los excesos de velocidad, ni los accidentes, convirtiendo los radares en meros instrumentos de recaudación”.

Sea esto cierto o no, la vigilancia telemática se considera el futuro de la seguridad vial y cada año se instalan más cámaras y radares que pretenden incentivar el respeto de los conductores a las normativas.

El radar de Alfonso Molina sanciona a más de veinte vehículos cada día