
Unos 25 niños, algo más de la mitad de los habituales durante la temporada de verano, acudieron ayer a la Escola Infantil de O Carregal. La mayoría de las familias que se acercaron hasta el centro para llevar o recoger a sus pequeños mostraron su apoyo a las cuidadoras tras el suceso del pasado lunes, en el que una de las menores falleció, por causas que se están investigando, e una de las piscinas hinchables instaladas en el ala posterior de la guardería, de la Rede “A Galiña Azul” de la Xunta.
Hasta O Carregal se desplazó también, por expreso deseo de las trabajadoras, toda la plantilla –ocho personas– a las que se sumaron dos coordinadoras, una de ellas psicóloga, de la Consellería de Traballo e Benestar. “Han querido estar todas, empezar todas juntas el primer día después de lo ocurrido”, explicaron fuentes del departamento que dirige Beatriz Mato.
En el centro están matriculados unos 70 críos, pero el número de usuarios se reduce en verano, según indicó Benestar. Así, en el mes de julio acuden entre 40 y 43. Este jueves a primera hora entraron 15, a los que se unieron otros diez en el transcurso de la mañana, y todas las personas que se acercaban a llevarlos eran recibidas por la psicóloga. “Nos preguntó si necesitábamos algo”, indicó una de las madres que pasó a recoger a su niña a las 13.00.
Reunión
Otras diez familias se pusieron en contacto con la guardería para comunicar que hasta el lunes no llevarían a sus hijos a “A Galiña Azul” de Betanzos. Para el martes, el centro los ha convocado a una reunión en O Carregal.
La jueza encargada del caso ha decretado el secreto de sumario y, según fuentes próximas a la investigación, la instructora pudo disponer del resultado de la autopsia, practicada el mismo lunes por la tarde en A Coruña.
Algunas de las familias incidían, a las puertas de las instalaciones, en que “en principio, apoyamos a las monitoras, y después ya hablará la justicia”, apuntaba un padre. Otra madre insistía: “Solo queremos que se esclarezca y que no vuelva a pasar”. El abuelo de otro de los usuarios recuerda que, “el lunes pasé a buscarlo un poco antes de lo normal, y cuando llegué encontré aquí a la Guardia Civil”.
En el entorno de la pequeña Cristina también quieren que se aclare lo ocurrido y “después, los padres decidirán qué hacer”. n




















