El artista Jesús Montero dona una obra de La Marina coruñesa al Sporting Club Casino

el presidente del casino, juan josã© medã­n, recibã­a ayer el cuadro en manos del pintor susy suã¡rez
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Jesús Montero sigue pintando a sus 82 años la ciudad que lo vio nacer. Lo hace de memoria y con la ayuda de fotografías que le ayudan a componer una perspectiva distinta. Que aglutina diferentes planos a la vez y abarca más.
El pintor regresaba a su trozo de Atlántico otra vez para hacer entrega de una de sus marinas al Sporting Club Casino. En concreto, el cuadro que alegrará las tardes de brisca y patatas fritas y las numerosas actividades que bañan a la entidad refleja el tramo de cristaleras que va desde el teatro Rosalía a la casa donde vivió el exalcalde Alfonso Molina. En el lienzo, la fachada marítima se saltea con los barcos de vela que pueblan el puerto desde hace no mucho tiempo. Y que se funden en medio del mar estancado.
La idea de regalar un cuadro parte del deseo del autor de permanecer para siempre aunque deje de estar. Su anhelo pasa por ser recordado en A Coruña igual que ocurre con otros personajes de la ciudad como Pucho Boedo: “A mi no me gusta pasar desapercibido”, asegura Montero.
En este caso, no se trata de la primera donación que realiza. En el anfiteatro del Ayuntamiento, se puede ver un retrato del palacio. Plasmado por un pincel que se enfrenta ahora a un nuevo encargo. En él, tendrá que retratar otro bloque de piedra, el de Capitanía, para que quede constancia de su buen aspecto a pesar de los 250 años que acaba de cumplir.
Cuenta Jesús que el editor Manuel Arenas le propuso el proyecto y por eso el artista se llevaba ayer a su casa de Madrid el placer de regresar a su tierra y un puñado de fotos. Las que sacó al palacio de la Ciudad Vieja para conseguir ese perfil caprichoso que caracteriza a su pintura. Capaz de englobar distintos puntos en uno.
Montero pondrá todo de su parte para cumplir su cometido porque “la mano no me tiembla y la cabeza me responde”. Compañero de Bachillerato de otros artistas e intelectuales como Alfonso Abelenda y Ángel Padín, Jesús Montero señala que la idea de repartir su impronta por distintas instituciones de la ciudad como el Ayuntamiento o la Diputación responde a las ganas de que un día por casualidad, sus nietos digan: “Pero si en A Coruña hay algo de mi abuelo”. Y que sus creaciones sean testigos del futuro. En una ciudad donde Manuel Arenas, decía bromeando, será un viejecito: “Yo no estaré, pero él será un viejecito”.

El artista Jesús Montero dona una obra de La Marina coruñesa al Sporting Club Casino