Una exmigueliana: “Eliminaron a Jesucristo y pusieron a Miguel”

GRAF7007. PONTEVEDRA, 15/10/2018.- En la sección cuarta de la Audiencia en Pontevedra se han reanudado las jornada del juicio contra la Orden y Mandato de San Miguel, tras casi cuatro años de instrucción que mantienen en prisió
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Ella entró en contacto con la Orden en 2013 en Vilariño (Nigrán) y, según su declaración en la séptima sesión del juicio por estos hechos, se fue a vivir a una casa que tenía la organización en Madrid donde, aseguró, estaban “dirigidos, uno ya sabía lo que podía decir, y lo que no”. A ello añadió que “se pretendía eliminar el contacto total con las familias”.


Aurora relató que en una ocasión varias de las acusadas, entre ellas la consagrada Iria Quiñones (acusada en la causa), la “metieron en una habitación” donde la “ataron por las manos y por los pies” y le pusieron a Miguel Rosendo al teléfono para que le sacase al demonio. Asimismo, comentó que “montaban un teatro” para “entretener a Miguel” y lo grababan en vídeo para enviárselo mientras él estaba en Galicia. Por estos motivos, llegó a escapar en varias ocasiones pero explicó que regresó por “miedo” al verse en la calle. Finalmente, se marchó por la “angustia de que estaba en un sitio que era un infierno”.

Otra testigo, Mercedes A.N., que acudió a Rosendo como “curandero” durante varios años y estuvo relacionada con la Orden, añadió que “él se daba como un ser mandado por Dios, un ser de luz”. Esta mujer mantuvo que ha recibido “amenazas” por acudir a declarar por parte de la hermana del líder de los Miguelianos.

Antigua priora
Ayer también se escuchó también la testifical de la que era priora del convento de Carmelitas Descalzas del Escorial, Patrocinio O.M. o madre Piedad, vinculada a la Orden y Mandato de San Miguel Arcángel. Esta monja ha aseverado que Rosendo es víctima de “una emboscada por la espalda muy bien preparada”.

La carmelita describió al líder de los Miguelianos como “sencillo, humilde”, “un hombre de Dios” y expresó que no albergó dudas sobre él, ni siquiera después de que el sacerdote Fernando R.B. le advirtiera al respecto. “¿A quién voy a obedecer si el cardenal Rouco lo sabe todo y no me ha dicho nada?”, sostuvo.

Patrocinio admitió “donaciones” a la Orden a través de sus hermanos Ignacio y Javier O.M., de diversas cantidades (más de 100.000 euros). A preguntas de la defensa de Rosendo, también aseguró que sus hermanos le entregaron “una mochila” con dinero a Esteban R.M. (acusado y víctima en la causa).

Una exmigueliana: “Eliminaron a Jesucristo y pusieron a Miguel”