El paro continúa siendo el problema que más preocupa a los españoles, aunque lo hace algo menos

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El paro y la corrupción siguen siendo, por este orden, los problemas que más preocupan a los españoles, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de julio. Los políticos y la economía están también entre las principales cuestiones que inquietan a los ciudadanos, aunque en la anterior encuesta la economía preocupaba más que la política y ahora es al revés.
La encuesta se realizó en los diez primeros días de julio, pocas fechas después de que el extesorero del PP Luis Bárcenas compareciese el 26 de junio ante la comisión de investigación del PP y cuando ya se sabía que Mariano Rajoy iba a tener que comparecer en el juicio de la Gurtel.
En concreto, los datos del CIS publicados ayer indican que la preocupación por el paro disminuyó ligeramente –ocho décimas– y ahora se menciona en el 70,6 por ciento de los cuestionarios. El segundo problema para los españoles sigue siendo la corrupción y el fraude, aunque baja 3,8 puntos, hasta el 45,3%.

Bronce para los políticos
Los políticos y los partidos pasan a ser la tercera cuestión que más se repite en las respuestas de los encuestados, registrando un 21,8 por ciento. Aunque solo aumenta nueve décimas respecto al barómetro correspondiente al mes de mayo, se coloca por encima de los problemas económicos, que caen del 21,7 por ciento al 19,8 por ciento.
Asimismo, se ha producido un incremento en la preocupación por la calidad del empleo, que se eleva cinco décimas, hasta el 8,1 por ciento, y que no dejó de crecer desde el pasado febrero.
Temas relacionados con el Estado del bienestar también son citados con frecuencia por los entrevistados. Así, la sanidad es el quinto problema que más preocupa, a un 10,2 por ciento; seguido de las cuestiones de índole social (9,2 por ciento) y la educación (8,3 por ciento).

Terrorismo internacional
En cuanto al terrorismo internacional, es un problema mencionado en el 4,2 por ciento de los cuestionarios, si bien hay un descenso de 1,6 puntos desde el anterior sondeo, cuando se alcanzó el récord del último año con un 5,8 por ciento.
La lista de problemas que más afectan personalmente a los entrevistados la encabeza, de nuevo, el paro (38,9 por ciento), seguido de los de carácter económico (21,6 por ciento), la corrupción y el fraude (16,2 por ciento) y la sanidad (10,2 por ciento).
Como en todos sus barómetros mensuales, el CIS pregunta sobre la situación política y económica. Respecto a la coyuntura económica, solo merece una valoración positiva para el 6,9 por ciento –el porcentaje más alto de los últimos años–, mientras que el 53,3 por ciento cree que la situación económica de España es mala
o muy mala, 2,5 puntos menos que en la anterior encuesta y también la cifra más baja de los años recientes.
Para uno de cada cuatro españoles (25,8 por ciento), la economía está mejor que en junio de 2016 –el máximo registro de los últimos años– frente al 20,6 por ciento que considera que empeoró. Con la vista puesta en el año que viene, el 25,8 por ciento confía en que mejore y el 16,4 por ciento augura que irá a peor.
Cuando se les pregunta por su situación económica personal, el 35,3 por ciento de los participantes en la encuesta contesta que es buena o muy buena, frente al 14,7 por ciento que tiene una visión negativa de la misma. En el ámbito laboral, el 14,8 por ciento ve bastante probable o muy probable perder su empleo, pero la mayoría (78,6 por ciento) confía en mantenerlo. Al analizar las posibilidades de encontrar un puesto de trabajo en los próximos doce meses, el 38,7 por ciento lo ve factible y el 53,7 por ciento no espera que ocurra.
Respecto a la situación política, es buena o muy buena para el 3,5 por ciento y mala o muy mala para el 71,1 por ciento, datos muy parecidos a los de junio. El 8,1 por ciento cree que mejoró respecto al año anterior, aunque hay un 29,9% que tiene la percepción contraria. En cuanto los pronósticos para 2018, el 12,8 por ciento confía en que mejore. l

El paro continúa siendo el problema que más preocupa a los españoles, aunque lo hace algo menos