Las grandes marcas exigen acciones contra la piratería en la calle Real

Los comerciantes de la zona calculan entre 20 y 30 el número de manteros que venden sus mercancías en la calle | patricia g. fraga
|

A día de hoy, resulta difícil imaginarse la calle Real sin manteros, que se han convertido en parte de la decoración que los transeúntes tienen que esquivar cuando recorren una de las vías más populares de la ciudad. Parecería que a nadie le molestan. Sin embargo, las autoridades reconocen quejas reiteradas, especialmente de las marcas deportivas, por lo que consideran permisividad en la calle Real, donde los manteros venden toda clase de artículos, algunos de ellos de marcas falsificadas. Fuentes de la Guardia Civil, que han llevado a cabo las últimas actuaciones contra la piratería en Galicia, señalaron que “la Policía Local y la Nacional no está haciendo nada en este momento por impedirlo”.
Si las grandes marcas están preocupadas por las pérdidas económicas que suponen los manteros, lo mismo ocurre con el pequeño comercio, que tradicionalmente se queja del espacio del que se apropian los vendedores ambulantes ilegales. Hay que tener en cuenta que la Policía Local no tiene competencias contra la piratería, que pertenecerían a la Policía Nacional en el término de A Coruña, aunque fuentes de este cuerpo reconocen que no están llevando a cabo actuaciones de este tipo, aunque sí contra otros tipos de piratería, como la digital. En mayo, por ejemplo, se detuvieron a seis personas por piratear contenidos de pagos de la televisión en varias ciudades, incluidas A Coruña. “Pero no hay instrucciones de los jefes respecto a los manteros”, reconocen.
En cuanto a la Policía Local, hay que recordar que A Coruña no cuenta con una ordenanza que regule la venta ambulante, por lo que cuando actúa lo hace bajo la Lei de Comercio de Galicia o mediante la Ley Mordaza, que también contempla este supuesto incluso con penas mayores.
La Policía Local actúa contra los manteros de dos maneras: mediante los decomisos y mediante las denuncias. Este último método es relativamente reciente, y lo puso en marcha el Gobierno de Carlos Negreira, aunque se ha mantenido durante el de Xulio Ferreiro. Sin embargo, se observa un descenso notable en los decomisos, que se han desplomado en solo dos años, pasando de 216 a 78. Es decir, que cayeron un 64%. Por otro lado, el número de denuncias fue de tan solo 18.
Quejas de los visitantes
“Nosotros no nos hemos quejado en bastante tiempo”, señaló Antonio Amor, portavoz de las asociación Obelisco. Sin embargo, esta situación llega a su fin este verano, cuando los comerciantes empezaron a recibir quejas de los turistas y transeúntes que se lamentaban de que no podían caminar. “Hay entre 20 y 30 manteros, y la calle Real mide tres metros en algún punto, así que no se podía pasar”.
Al revés que a las grandes marcas, a los pequeños comerciantes no les preocupa la competencia de los manteros, pero sí el problema que supone la falta de espacio. Por eso tienen pendiente una reunión con el Ayuntamiento donde sugerirán que se les traslade a otras zonas, como O Parrote. l

Las grandes marcas exigen acciones contra la piratería en la calle Real