
La obligación de demoler la terraza del restaurante Manel, en la avenida del puerto, podrá esperar. Así lo reconoció el alcalde, Ernesto Anido, al ser preguntado por la nueva ordenanza reguladora del funcionamiento de este tipo de instalaciones en los negocios hosteleros, un documento muy criticado por la oposición porque creen que el gobierno local está favoreciendo “aos amigos”, como así lo han expresado incluso en los plenos de la corporación municipal.
Anido reconoció que los propietarios del restaurante, sobre el que pesa una sentencia judicial para derribar su terraza por ser ilegal –la ordenanza prohíbe este tipo de instalaciones si son de obra, ya que tienen que estar preparadas para poderse desmontar–, le han solicitado posponer la ejecución de estos trabajos hasta después de verano para no perjudicar en exceso el volumen de negocio durante la época estival.
“Me han dicho que parar ahora sería demoledor para el negocio y lo respeto”, afirmó el regidor, quien añadió un significativo “en septiembre veremos”, dando a entender que será poco después del mes por excelencia de la acogida de turistas –por el buen tiempo y por las fiestas, fundamentalmente– cuando se aborde el cumplimiento de la sentencia y se acometan las obras que se incluyen en el proyecto de derribo de la terraza.
Hay que recordar que ya el pasado mes de abril los propietarios del Manel aportaron una documentación en la que se acreditaba el encargo del proyecto de demolición, aunque no estaba completo.
Por eso, los servicios de Urbanismo se remitieron al decreto que el alcalde firmó dos meses antes, a principios de febrero, en el que se requería que, en el plazo de un mes desde que se recibiera la notificación, se presentara un proyecto de demolición visado de la mencionada construcción de la terraza. De no realizarlo, decía el decreto, se podrán imponer multas coercitivas de entre 1.000 y 10.000 euros cada una hasta lograr la ejecución de lo requerido, es decir, la “restauración del orden urbanístico vulnerado”. De hecho, este negocio ya ha recibido, hace escasas fechas, una multa por el importe mínimo anteriormente señalado. n






















