
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, mostró ayer su confianza en que los últimos cuatro miembros de los Grapo detenidos colaboren y digan exactamente dónde se encuentra enterrado el cadáver del empresario Publio Cordón, secuestrado en junio de 1995.
Tras reunirse con la viuda de Cordón, Pilar Muro, y una de sus hijas, María Cordón, Fernández Díaz reveló que en la inhumación del empresario participaron tres terroristas, entre ellos José Antonio Ramón Teijelo, María Victoria Gómez Méndez, detenida ayer, y una tercera persona de la que no ha revelado su identidad.
No obstante, el titular de Interior reconoció que el caso no estará completamente esclarecido hasta que aparezca el cuerpo del empresario zaragozano, aunque sí cierra las “macabras hipótesis” que surgieron sobre este caso y las “muchísimas mentiras” de los terroristas, incluso la de una fuga voluntaria que añadieron un “sufrimiento moral” a la familia.
“A falta de ese detalle humano importante, está esclarecido prácticamente”, dijo el ministro del Interior que añadió que las Fuerzas de Seguridad “no regatearán esfuerzos” para localizar el lugar donde yacen los restos de Publio Cordón.
En este sentido, Fernández Díaz aclaró que las circunstancias exactas de la muerte del empresario no podrán conocerse hasta que se halle el cadáver, que según todos los indicios está enterrado en el Mont Ventoux y se le practique la autopsia.
La viuda del empresario, Pilar Muro, dijo que la detención y conocer la circunstancias de su cautiverio alivió en parte el sufrimiento de la familia, que no terminará hasta que aparezca el cuerpo y “llegue la paz espiritual que necesitamos”.
“Lo hemos pasado muy mal pero este momento se podría considerar de gran satisfacción porque parecía imposible”, destacó. No obstante, la viuda de Cordón se mostró escéptica sobre la colaboración de los Grapo, que “además de unos terroristas son unos embusteros” y por eso pidió que “por favor” continúe la búsqueda para que “podamos traer a Publio a casa”.
“Lo que queremos es encontrar a Publio y que termine este capítulo familiar tan tremendo”, aseguró Muro, que subrayó que nadie puede imaginarse lo que significa esperar a su marido para desayunar aquel 27 de junio de 1995 y que no llegase. n






















