Exculpan al mayordomo de Marina Castaño por el caso de la Fundación Cela

12 diciembre 2015 página 29 Santiago.- El mayordomo de Marina Castaño cobraba de la Fundación Cela pero trabajaba para ella
|

El juez de Instrucción 2 de Padrón (A Coruña) ha exculpado al mayordomo de Marina Castaño, viuda de Cela, de las acusaciones que pesaban en su contra en la causa que investiga irregularidades en la Fundación que lleva el nombre del Nobel.
Rubén Darío Vargas declaró haber realizado desde el año 2004 hasta la actualidad trabajos privados para la viuda a pesar de estar contratado durante varios años a través de la entidad que recibe fondos de la Xunta.
El juez precisa en el auto que “no aparece debidamente justificada la perpetración del delito” en su caso. En el procedimiento se encuentran imputados, además del mayordomo, la viuda del Nobel y el exgerente de la Fundación Tomás Cavanna.
Durante su declaración judicial, prestada el pasado mes de diciembre, Vargas, defendido por la abogada Elena Sanz Vega, confirmó las sospechas de la Fiscalía que defiende que varios empleados figuraban como trabajadores de la entidad cultural, pero que “en realidad prestaban sus servicios en actividades privadas del matrimonio Cela”.
En el caso del mayordomo, lo hacía incluso en “el propio domicilio” madrileño de Castaño, decía el fiscal. Rubén Darío Vargas, que sigue trabajando para Castaño, ratificó también este extremo y concretó que siempre trabajó en la vivienda que la mujer de Cela mantiene en la calle Alberca de Madrid, donde realiza “todas las tareas que ella le encarga”.
Sus funciones van desde labores como chofer o conductor hasta “ayudar” en la casa privada de Castaño y en su oficina, situada en una de las plantas de ese edificio. Precisó que su jefa regularizó su situación en España en 2005 y, desde entonces, cobra su nómina por transferencia bancaria.

abono del dinero
El dinero le era abonado en un primer momento por la Fundación Cela y luego por la empresa de la viuda del Nobel, Letra y Tinta. También dio detalles sobre algunas de sus labores como que suele llevar en coche a Castaño por toda España cuando tiene que acudir a algún acto y también por temas privados o que “siempre ha tenido la sensación de estar trabajando para ella” y que hacía lo que ella le decía.
En el escrito de la Fiscalía sobre este asunto, presentado a mediados de 2012 después de que una vecina de Iria Flavia, Lola Ramos, denunciara irregularidades, el Ministerio Público argumentó que el uso de subvenciones de la Fundación Cela para contratar a este personal y pagar sus salarios pese a que ejercían su trabajo en el ámbito privado “era una práctica habitual” desde hacía años.

declaración de castaño
Castaño ya declaró en julio de 2015 por supuestos delitos de malversación, apropiación indebida y fraude, y “trató de justificar sus actuaciones en la gestión” de esta entidad cultural, según sus propias palabras. Previamente, prestó declaración Cavanna, cuyo despido la juez sospecha que fue simulado y el cual forma parte de la investigación.
La denuncia del fiscal contra Marina Castaño y su número dos les acusaba de malversación de caudales públicos.

Exculpan al mayordomo de Marina Castaño por el caso de la Fundación Cela