El resultado de las analíticas de toxinas obliga a mantener el cierre de O Burgo por tiempo indefinido

|

Las últimas analíticas realizadas en O Burgo han arrojado unos niveles de toxinas más altos que en el anterior examen que obligó al cierre la semana pasada, por lo que la prohibición de mariscar continuará vigente sine die. El colectivo de a pie da por perdidas las mejores mareas de junio, que comenzaron el jueves, por lo que los daños económicos podrían situarse al menos en los 24.000 euros. 
“El índice ha subido un montón”, concretó ayer el presidente de los mariscadores de a pie, Andrés Pena. Se refería a los niveles de toxinas aparecidos en la ría la semana pasada. “Al paso que vamos en el mes de junio va a ser complicado trabajar”, recalcó. 
Lo que es seguro es que los trabajadores no podrán faenar en los días que habían pedido desde el jueves y hasta el próximo jueves –sin contar con el domingo– por lo que las pérdidas serán cuantiosas. Si se tiene en cuenta que suelen bajar a la arena 47 mariscadores por día y que la media de ingresos con buenas mareas es de 75 euros el coste del cierre sería de 24.675 euros. Este varapalo a sus economías viene a sumarse a los más de 23.000 euros que dejaron de ingresar al clausurarse la ría el mes pasado por hidrocarburos.
 El hecho de que el índice se  volviese a disparar implica más problemas a la hora de prever el resto del mes. Habrá que disponer de dos análisis con resultado negativo por lipofílicas seguidos para que se levante la clausura temporal de O Burgo. 
Las pruebas, de las que se ocupa Intecmar –dependiente de la Consellería do Mar–, se realizan los lunes, por lo que según Pena “en el mejor de los casos” habría que aguardar al menos hasta la semana del día 20 para retomar la actividad.
 Aún así los días de trabajo serían más flojos y permitirían ganar la mitad que en las jornadas que se perderán ahora. A esto se suma la alta mortandad de marisco que imposibilita las grandes capturas. “A primeros de mes es cuando están viniendo las mejores mareas y el mes pasado nos pasó igual con los hidrocarburos”, lamenta el grupo de a pie.
Ante la falta de ayudas para las prohibiciones por toxinas –que también afectan a otras rías gallegas– los profesionales intentaron solicitar el paro pero denuncian que este solo “te pone trabas”. “Tenemos un recargo en los seguros de autónomo para acogernos si tenemos problemas de fuerza mayor pero es todo muy complicado para que no lo pidas”, critica el representante.

El resultado de las analíticas de toxinas obliga a mantener el cierre de O Burgo por tiempo indefinido