Víctor, como pez en el agua

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El entrenador deportivista, Víctor Sánchez del Amo, quiere tenerlo todo siempre bajo control y en una semana marcada por las inclemencias del tiempo hizo hincapié ayer en un estilo más directo de juego en caso de un Riazor encharcado en la noche de hoy en el duelo frente al Real Betis.
El míster ordenó a sus porteros y defensas la salida de balón desde atrás en largo, evitando de este modo errores debido a la mala o nula circulación del cuero a ras de césped.
Los componentes más defensivos del equipo desplazaron una y otra vez en largo, siempre orientando sus pases y despejes a las bandas, con el objetivo de conectar en esta zona del terreno de juego con los hombres más adelantados, Lucas Pérez y Luis Alberto.
Después de haber visto a través de las cámaras el esfuerzo titánico y las dificultades de Celta y Sevilla en la vuelta de semifinales de Copa en un Balaídos anegado, Víctor Sánchez del Amo se cura en salud por su Riazor se convierte en una ‘piscina’ en la contienda de esta noche.
Así, quiere que su equipo corra mínimos riesgos que le puedan costar puntos.
A lo largo de la sesión de ayer, la escuadra herculina se empleó a fondo también en la búsqueda de combinaciones y remates en ensayos reducidos; de esta forma, hubo varios partidillos de acoplamiento disputados a medio campo y en el que el caudal ofensivo resultó ser toda una constante.
Hombres que sobresalen por su potencia como Arribas, Oriol Riera o Lucas Pérez estuvieron especialmente inspirados de cara al marco contrario; también bajo palos Germán Lux dejó constancia del gran momento de forma por el que atraviesa, con paradas felinas sobre un césped húmedo y rapidísimo.
Después de aproximadamente una hora y 40 minutos de práctica en la Ciudad Deportiva, los jugadores se retiraron a las duchas con evidentes gestos de cansancio debido a la exigencia de un entrenamiento pasado por agua.
Eso sí, los rematadores se quedaron ensayando por su cuenta centros y remates; en este sentido, Fayçal Fajr, Fede Cartabia, Luis Alberto y Lucas Pérez afinaron su olfato de gol. 

Víctor, como pez en el agua