El magistrado que encarceló a Lula será el ministro de Justicia de Brasil

BRA01. RÍO DE JANEIRO (BRASIL), 01/11/2018.- El juez Sergio Moro (i), responsable por la operación Lava Jato en primera instancia, es visto junto al futuro ministro de la Hacienda de Brasil, Paulo Guedes (d), en Río de Janeiro (Brasil
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El juez Sergio Moro, símbolo de la lucha contra la corrupción en Brasil, aceptó ayer ser el ministro de Justicia del presidente electo, el ultraderechista Jair Bolsonaro, entre las acusaciones de parcialidad de los seguidores de Luiz Inacio Lula da Silva, a quien condenó y encarceló.
Moro, responsable en primera instancia de la “Lava Jato”, la operación que desenmascaró el mayor caso de corrupción en la historia de Brasil, se comprometió ayer a desarrollar una “fuerte agenda anticorrupción” mientras esté al frente de la cartera de Justicia del Gobierno, que asume el 1 de enero próximo.

El juez, que meses atrás había negado cualquier intención de participar en política, tendrá que demostrar a los seguidores de Lula da Silva que no actuó de forma parcial cuando lo condenó a nueve años y seis meses de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero, tras dar por hecho que el expresidente brasileño recibió a manera de soborno un apartamento de la firma constructora OAS.

La condena de Lula, que gobernó Brasil entre 2003 y 2010, fue ratificada por un tribunal regional que amplió la pena a doce años y un mes de prisión, hecho por el que el exmandatario quedó inhabilitado para disputar las elecciones presidenciales como el candidato del progresista Partido de los Trabajadores (PT).

Encuestas
Lula encabezaba entonces todas las encuestas de intención de voto, que le daban como ganador de la presidencia de Brasil en primera vuelta de no haber quedado inhabilitado para la contienda electoral, en la que finalmente fue sustituido por Fernando Haddad, quien perdió en segunda ronda frente al ultraderechista Bolsonaro. Para el PT, el hecho de que Moro haya aceptado el Ministerio de Justicia demuestra que el juez no actuó de manera imparcial al condenar a Lula y que la sentencia tenía objetivos políticos.

“¡La estafa del siglo! El juez Sergio Moro será ministro de Justicia del Gobierno de Jair Bolsonaro, quien solo consiguió ser elegido porque Lula fue injustamente condenado e impedido de participar en las elecciones”, escribió la presidenta del PT, la senadora Gleisi Hoffmann, en Twitter.
En su opinión, Moro fue clave para que Lula, que lidera la formación progresista desde prisión, fuera inhabilitado para concurrir en las elecciones presidenciales, a pesar de que fue la Justicia Electoral la que inhabilitó la candidatura del exmandatario.

Por eso, la defensa de Lula advirtió ayer de que tomará medidas que garanticen un “juicio justo” contra el exmandatario brasileño una vez Moro renuncie a su cargo como juez 13 federal de Curitiba para poder asumir como ministro.

Para los abogados de Lula, el ingreso de Moro en la política demuestra que el exmandatario fue “procesado, condenado y encarcelado sin que haya cometido un delito, con el claro objetivo de impedirle políticamente”.

Moro viajó ayer a Río de Janeiro para reunirse con Bolsonaro. El presidente electo siempre se ha declarado un profundo admirador de Moro por la gestión que ha realizado en la lucha contra la corrupción, tema que el ultraderechista utilizó como la principal bandera de su campaña.


Al término del encuentro, Bolsonaro dijo estar “muy contento” con la aceptación del juez, a quien se refirió como “una persona que por sí solo, por su trabajo, demostró que es posible combatir uno de los mayores males que tenemos en nuestra nación, que es la corrupción”.

Con su aceptación, Moro renunciará a su magistratura tras 22 años de servicio y, para evitar “controversias innecesarias”, anunció que se apartará inmediatamente de nuevos casos.

El juez ya había programado para el 14 de noviembre un nuevo interrogatorio a Lula para que se defienda en otro proceso por corrupción por el que se encontraba próximo de dictar sentencia, pero ese tema será ahora responsabilidad del juez que lo sustituya.

El magistrado que encarceló a Lula será el ministro de Justicia de Brasil