
La denuncia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de A Coruña respecto al caos generado por la actualización del precio de los fármacos por parte del Ministerio el pasado martes, que no permite dispensar ciertos medicamentos recetados por los médicos porque ya no están financiados, ha tenido su efecto. El Servicio Galego de Saúde (Sergas) permitirá que las farmacias vendan los tratamientos que tengan en “stock” –aunque sean más caros de los que ahora contempla el Gobierno– hasta el lunes, de manera que los pacientes no deban suspender su medicación por falta de existencias de los nuevos compuestos subvencionados.
Las farmacias coruñesas viven estos días sumidas en el caos. Pero el problema no es tanto por la llegada del nuevo copago, como por el cambio de precios en determinadas medicinas que impuso el Ministerio este martes.
“El copago ha provocado las incidencias previstas: el domingo y el lunes tuvimos algunos problemas técnicos pero ahora solo nos encontramos con usuarios que no están de acuerdo con su aportación y los redirigimos al Sergas o al Instituto Nacional de la Seguridad Social”, comentó ayer la presidenta del Colegio de Farmacéuticos, Rosa Lendoiro, día en el que colectivos como Cogami criticaron la afección del sistema para los discapacitados.
sin "stock" en la farmacia
No obstante, lo que está generando el verdadero caos en estos momentos es la actualización del listado de precios, lo que se traduce en que el Ministerio de Sanidad haya decidido financiar nuevos fármacos más baratos en detrimento de otros que, según el listado del 13 de junio de precios menores, estaban subvencionados. “Se actualizó el día uno de forma unilateral y no tenemos stock por lo que hubo un montón de usuarios a los que no se les pudieron dispensar los medicamentos”, aclara Lendoiro.
El lío ha colapsado los teléfonos del colegio coruñés, que el martes gestionó 700 llamadas de las 546 farmacias de la provincia, mientras que hasta el mediodía de ayer ya se habían recibido otras 400. El abastecimiento de los nuevos fármacos aceptados por Sanidad se complica porque tampoco las distribuidoras tienen suficiente cantidad almacenada y habrá que esperar días para que normalizar la situación.
Ante la gravedad de dejar a los pacientes sin sus medicamentos –sobre todo tratamientos para el dolor, colesterol e hipertensión, entre otros, que son “de dispensación diaria”–, el Sergas ha aceptado la solicitud del colegio de permitir que se vendan los fármacos de mayor precio, que hasta el martes sí tenían financiación pública, sin que esto afecte a los clientes. El permiso tendrá vigencia hasta el lunes pero ayer aún había algunos medicamentos que no contaban con este visto bueno para la venta.




















