Reportaje | Transición a paso lento en el servicio de basuras de Arteixo

El Ayuntamiento ha denunciado en diversas ocasiones el mal estado de los contenedores en el municipio | quintana
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Después de anunciarlo a bombo y platillo durante el año pasado y que se grabase a fuego la fecha del 1 de enero de 2018 como un punto de inflexión en el servicio de basuras de Arteixo, la transición al nuevo sistema avanza a paso lento y todavía faltan flecos que cerrar durante los próximos meses.
Los operarios de Cespa, empresa contratada por el Consorcio As Mariñas, pueden verse todavía por el territorio arteixán porque, tal y como explica el alcalde, Carlos Calvelo, “habrá un período de transición de cuatro a seis meses, tiempo en que convivirá el servicio del Consorcio con el nuevo hasta que lo tengamos implantado en todas las zonas del ayuntamiento”.
De esta manera, el Gobierno local afirma que ya han llegado algunos de los nuevos contenedores y que próximamente comenzará la selección de personal –21 nuevos operarios—. “Lo que más nos preocupa es lograr una implantación continua por zonas de población. Es decir, actuar rápidamente y transformar al mismo tiempo todo un núcleo y, después, pasar al siguiente y repetir la operación”, sostiene Calvelo.

Preocupación de Albada
Los trabajadores de Albada de la planta de Nostián manifestaron esta semana, a través de los sindicatos UGT y CCOO, su preocupación por la falta de información por parte de los gobiernos de Arteixo y A Coruña sobre dónde depositará el primero sus residuos y qué pasará con la plantilla.
El alcalde manifiesta que el municipio desea seguir llevando los residuos orgánicos e inorgánicos a Albada, por lo que lanza un mensaje de tranquilidad a los empleados. “Nuestra preferencia es mandar las fracciones de orgánico y resto a Nostián, por lo que entendemos que los trabajadores no deben estar preocupados”, dice.
Desde el Ejecutivo de Calvelo señalan que el nuevo sistema que se implantará en Arteixo facilita el reciclaje de forma “novedosa”, con isletas de cinco contenedores: orgánico, vidrio, cartón y papel, plástico y envases ligeros y fracción resto (inorgánico).
La idea es “valorizar”, explica el regidor, el cartón y el papel, el vidrio y los envases ligeros y plásticos, con la intención de recibir cada vez más ingresos de organizaciones como Ecovidrio y Ecoembes, que pagan a los municipios según los kilos que recolecten.
El Ayuntamiento arteixán iniciará en los próximos meses campañas de concienciación ambiental para fomentar la separación correcta de residuos entre los vecinos de todo el municipio.

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