Los museos ofrecen “barra libre” en su festividad

los centros celebraron su dã­a internacional con actividades paralelas, visitas guiadas, teatro e improvisaciã³n
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Los museos fueron ayer un buen cobijo para escaparse de la lluvia y pasear entre las fotografías de Vari Caramés o de Larry Fink, la impronta de Leopoldo Nóvoa o las pinturas de Manuel Romero en un Día Internacional de los Museos que permitió también coquetear con la ciencia y la historia repartida entre el Muncyt y el castillo de San Antón. Con la Torre como telón de fondo.
Sin duda, el mal tiempo hizo que más de uno trazase una ruta museística por su cuenta o bien se sumara a una de las visitas guiadas programadas para la ocasión. Además del dulce recorrido por los centros expositivos, los coruñeses pudieron completar la lección con actividades. Que permitieron a los niños introducirse en la escultura con las creaciones de José Pedro Croft en Palexco o ser espectadores de microteatro en el mismo piso en el que Picasso le pintaba palomas a su padre. Porque si la casa museo Casares Quiroga sonó a lírica con Carla Romalde, la de María Pita se dio a la improvisación con Josiño de Teixeira y Bieito Lobariñas, que le regalaron regueifas a la heroína.
En una jornada donde no faltó la impronta creativa en los soportales de María Pita con los niños pintando de colores una tarde gris. Todos pudieron ver arte y patrimonio hasta las 22.00 horas. Cuando normalmente las obras duermen en sus lienzos. De esta manera, los museos se quitaron el corsé para hacer ver que sus contenidos son accesibles a todo tipo de públicos y los curiosos alimentaron su mirada con creaciones y objetos con solera.

Los museos ofrecen “barra libre” en su festividad