La caída de cristales de un edificio abandonado obliga a cortar la calle de San Vicente

Los bomberos trabajaron durante más de una hora y media para sanear la fachada | patricia g. fraga
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Las llamadas de vecinos, alarmados por la caída de cristales a media mañana fueron comprobadas primero por agentes municipales, pero fueron los Bomberos los que examinaron la situación. 

El edificio, de más de cuarenta años de antigüedad, está equipado con viejas ventanas de madera en guillotina, en las que el cristal no estaba fijado con silicona, sino con una masilla que se había ido secando y desprendiendo con el tiempo, de ahí que varios cristales hubieran caído a la calle ante la alarma del vecindario: “Le dimos un repaso general, con limpieza y retirada de las molduras de hormigón que corrían peligro de caerse y de las juntas de unión de los cristales”. También retiraron los vidrios que estaban más sueltos. El trabajo no finalizó hasta casi las tres de la tarde.
Los vecinos denuncian el deterioro progresivo del edificio, que lleva años abandonado, y que no es la primera vez que obliga a actuar a los servicios de emergencia. “Me da miedo pasar por ahí a la frutería para el super y que se caiga algo. El Ayuntamiento tendría que actuar”, señala una vecina.

La caída de cristales de un edificio abandonado obliga a cortar la calle de San Vicente