Rescatan a un nonagenario que nadaba durante la alerta naranja

|

Debido al mal tiempo, se había declarado la alerta naranja en el mar, pero el grupo de jubilados conocidos como los tiburones o los golfiños de Riazor no hicieron caso del aviso y volvieron a ocupar las piedras, como suelen hacer cada vez que el tiempo lo permite. Uno de ellos fue arrebatado por las olas y, si no llega a ser por la oportuna intervención de un testigo, también un jubilado habitual de Riazor, que se tiró al agua para rescatarlo, el suceso podía haber acabado en tragedia. Afortunadamente, solo fue poco más que un susto.
Los hechos tuvieron lugar pasadas las once de la mañana. A pesar de la llovizna intermitente, los jubilados habían ocupado su lugar en las rocas. Las olas golpeaban ya con fuerza el espigón de Las Esclavas, levantando mucha espuma, pero todavía Protección Civil no había cortado el acceso (lo hizo pasadas las doce y media de la mañana, con la pleamar), por lo que se había llenado de curiosos. Mientras tanto, la zona donde se bañaban los jubilados parecía estar más protegida, aunque las olas eran cada vez más fuertes.
Según un testigo presencial, la víctima se encontraba en un lugar donde podía hacer pie, pero la fuerza del oleaje le quitó la arena de debajo de las plantas de los pies, haciéndole perder el equilibrio y la resaca le arrastró.
 

Con una cuerda
Un hombre de unos 70 años de edad, que contempló lo ocurrido, se desvistió rápidamente, se hizo con un salvavidas provisto de cuerda y se arrojó al agua. “Nadaba agarrado al salvavidas hasta que llegó a él”, explica el testigo. Enseguida llegó al lugar una patrulla de la Policía Local. Los agentes bajaron los escalones de cemento y estuvieron a punto de arrojarse también al agua, pero entonces repararon en la cuerda del salvavidas que estaba en la arena, así que la cogieron y jalaron con fuerza para traer a los dos jubilados a tierra.
El nonagenario se encontraba bien, y no fue necesario practicar la reanimación cardiopulmonar, aunque se encontraba agotado, y se desplomó sobre la arena nada más llegar. Al lugar también se desplazó una unidad de Urgencias Médicas que atendió a ambos hombres, a pesar de que ninguno parecía haber sufrido ningún daño, más allá de la hipotermia que sufría el nonagenario y por la que tuvo que ser hospitalizado. Su rescatador dijo estar bien.

Rescatan a un nonagenario que nadaba durante la alerta naranja