La ciudad se libra de lo peor de la alerta roja al cambiar la dirección de los vientos a última hora

Protección Civil vigiló los arenales de RIazor y Orzán para evitar que nadie accediera a ellos | patricia g. fraga
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Los pronósticos meteorológicos apuntaban a que el temporal “Bella” podía ser devastador, con fuertes vientos de componente norte que soplaban a cien kilómetros por hora levantando olas de diez metros de alto. Pero, durante la mañana de ayer, el viento roló a componente oeste, una dirección en la que la ciudad está menos expuesta a los elementos, así que la jornada de ayer no dio tantos quebradores e cabeza como9 se esperaba. Tan solo unos incidentes debido al viento, como caída de vallas o contenedores arrastradas por ráfagas. Sin embargo, la alerta roja continúa en el mar hasta la medianoche de hoy.

El temporal entró en A Coruña a partir de la una de la tarde, pero en ese momento, la marea estaba baja, lo que impidió que las olas llegaran  a invadir el Paseo Marítimo. A pesar de eso, los servicios de emergencia (Bomberos y Protección Civil) mantuvieron un retén en La Coraza durante lo peor del temporal. También se tuvo que cortar los parques y jardines, así como el poblado navideño que se encuentra en María Pita. El viento, en cambio, no hizo de las suyas hasta las siete de la tarde, cuando las ráfagas de casi cien kilómetros atravesaron la ciudad provocando desperfectos. La mayoría leves, de manera que bastó para atenderlos que acudiera la Policía Local, aunque en alguno llegó a actuar Bomberos.

Un andamio

Concretamente, fue una valla, que cayó en la calle de Rianxo, detrás de Cuatro Caminos, lo que obligó a intervenir a Bomberos, aunque la actuación no entrañó especia dificultad. No lejos de allí, en la calle de A Gaiteira, los vecinos alertaron a los servicios de emergencia porque caían objetos del andamio de un edificio en obras. Resultaron ser herramientas, pero como caían dentro de la obra, y por tanto no ofrecían peligro para el público, las autoridades desistieron de intervenir.

Lo que sí ofrecía más peligro eran los contenedores sueltos que impulsados por los fuertes vientos, que podían colisionar con los coches circulando, en puntos tan distantes como Riazor u Os Castros. Este problema se genera cuando los contenedores no están convenientemente asegurados y no están llenos. Entonces son lo suficientemente ligeros como para que el viento juegue con ellos. Las patrullas de la Policía Local fueron las que tuvieron que acudir a tres llamadas de este tipo.

Por último, los bomberos recibieron un aviso de que una chimenea de las instalaciones de Maderas Peteiro, en la Carretera de los Fuertes, amenazaba con desprenderse, pero antes de que pudieran intervenir, recibieron la noticia de la Policía Local de que la chimenea se había desprendido definitivamente, haciendo innecesaria su intervención.

Todo ocurrió entre las siete y las ocho de la tarde, y hay que recordar que, en tierra, la alerta era naranja. En cuanto al mar, la alerta roja comenzó a las tres de la tarde y continúa hasta la medianoche de hoy, como ya se ha señalado.

 

Temporada floja

Según las últimas previsiones meteorológicas, “Bella” será el último temporal del año, aunque hay que señalar que la época de borrascas no termina hasta bien entrada marzo. Sin embargo, en un año que ha dado pocas alegrías, se puede decir que los fenómenos meteorológicos han dado un respiro.

En efecto, el Paseo Marítimo no ha sufrido daños y solo Las Esclavas resultó afectada por las olas. De momento.

La ciudad se libra de lo peor de la alerta roja al cambiar la dirección de los vientos a última hora