La Policía Local impone 18 sanciones en una Nochevieja extraña protagonizada por las calles vacías

Las churrerrías sin abrir hasta la tarde, las paradas de taxi sin clientes, más deportistas que otros años y una feria en Betanzos descafeinada marcaron la jornada | j. alborés/Quintana
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La Nochevieja más extraña que se recuerda finalizó con casi una veintena de sanciones y con las calles herculinas vacías como principales protagonistas.

La madrugada transcurrió sin sobresaltos salvo casos aislados como la celebración ilegal que la Policía Nacional intervino en la ciudad. Un “ilícito propuesto para sanción que ocurrió a las 04.00 horas en Pocomaco. En la intervención se identificó a más de 20 personas, incluidos varios menores, según informó la Delegación del Gobierno en Galicia. Además, la Policía Local de A Coruña interpuso 18 denuncias por incumplir las restricciones, principalmente por estar en la calle después de las 01.30 horas.

Con todo, los servicios de emergencia destacan que el 2021  comenzó sin incidentes de consideración en la ciudad y su área que, en algún caso, ofreció una imagen nunca vista durante la celebración del Año Nuevo.

 

Primera jornada de 2021

El silencio era la nota predominante de la primera mañana del año. El centro de la ciudad, donde normalmente se congregan cientos de personas desbordantes de felicidad tratando de alargar lo máximo posible su regreso a casa, ofrecía una imagen drásticamente diferente y pocas veces vista. Una zona centro prácticamente desierta acogía a los escasos coruñeses, contados con los dedos de una mano, que decidieron dar temprano su primer paseo de 2021.

Las paradas de taxi, como las del Obelisco o la de la plaza de Ourense mostraban por la mañana una imagen también atípica. Las tradicionales colas de personas y coches esperando se convirtieron en tan solo uno o dos taxis por parada que esperaban con cierta esperanza a que algún madrugador hiciera uso de sus servicios.

Ni siquiera la estampa de los desayunos de churros con chocolate se observaba en la jornada de ayer, ya que las churrerías decidieron que no abrirían hasta media tarde.

Los que sí abrieron, pero a las 11.00 horas, fueron algunos de los locales de hostelería. Precisamente a esa hora fue cuando la ciudad parecía desperezarse y los coruñeses comenzaban a salir de sus casas para estrenar el año con paseos o tomando algo en las cafeterías que sí abrían sus puertas.

 

Feria de Betanzos

En otros lugares del área metropolitana coruñesa, como Betanzos, casi nadie recordaba un día 1 de enero con apenas visitantes antes del mediodía, sin esmóquines y lentejuelas, ni colas para comprar churros o zapatillas; con la hostelería cerrada, un dispositivo especial por parte los agentes municipales, mucha agua y el mercurio en descenso, y espacio de sobra para caminar con distancia entre los mostradores instalados en la plaza de García Irmáns. “Imaxinabamos que sería así, pero ten que ser”, comentaba una de las vendedoras instalada en las inmediaciones del Cantón de Claudino Pita, que el Ayuntamiento de Betanzos convierte cada año en acogedor Portal de Belén. Entre los comerciantes, si en los últimos años los que optaban por cerrar en Año Nuevo habían aumentado de manera considerable, este 2021 casi rozaron el 100%.

Pero la Feira de Ano Novo, como cualquiera de las que se celebran desde hace siglos en Betanzos, tiene sus seguidores y, a pesar de la crisis, cumpliendo las medidas de seguridad dictadas y más tarde de lo habitual, numerosos vecinos de la comarca se acercaron hasta la plaza de García Irmáns o el recinto de Bellavista para recibir el 2021.

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