Las herramientas se suman a las joyas como objetivos preferentes de los ladrones

Las furgonetas abiertas son una invitación al robo de herramientas
|

De un tiempo a esta parte, se ha registrado un incremento de robos de herramientas, ya estén guardadas en vehículos o en el interior de obras. Fuentes de la Policía Nacional señalan que este tipo de delitos está reemplazando al robo de cobre (cuya incidencia ha descendido mucho), debido al alto precio que pueden alcanzar en la reventa.
El último episodio conocido tuvo lugar a mediados del mes pasado, en el polígono de Pocomaco, según la Jefatura Superior de la Policía Nacional. Normalmente, los ladrones suelen esperar al abrigo de la noche para forzar las furgonetas donde se guardan, pero en esta ocasión no tuvieron tanta paciencia: los hechos ocurrieron sobre las 12.30 horas cuando unos operarios estaban realizando una poda en una de las parcelas del polígono comercial.
Los trabajadores habían aparcado la furgoneta y dejado las puertas abiertas, como es habitual para sacar y meter los objetos que necesitaban, y los sospechosos aprovecharon esta circunstancia: estacionó al lado de la furgoneta un coche del que se bajaron dos hombres y cogieron dos desbrozadoras del interior de la furgoneta y las metieron en su maletero, a plena luz del día y delante de los jardineros.

a golpes
Uno de ellos se enfrentó a los dos ladrones y consiguió recuperar una de las herramientas. Cuando estaba cogiendo la otra, uno de los sospechosos le propinó varios golpes. Entonces se metió dentro del maletero con la desbrozadora y el conductor arrancó el vehículo, huyendo del lugar.
Sin embargo, los inspectores de la Policía Nacional consiguieron identificarles, en parte porque los sujetos, de 36 y 34 años, ya habían sido detenidos en anteriores ocasiones. El arresto se llevó a cabo el día uno de este mes, aunque la Jefatura Superior no informó si los dos supuestos ladrones ingresaran en prisión.

En cualquier lugar
Aunque dentro de la ciudad se producen esta clase de robos en vehículos estacionados, en obras o incluso en talleres, cuando se trata de robos con fuerza en pequeños negocios, es en el área donde esta clase de delitos tiene una incidencia más clara, en parte porque es más habitual almacenar herramientas en el campo.
De hecho, el grupo Roca de la Guardia Civil, que se encarga de investigar robos que tienen lugar exclusivamente en el medio rural, señalaron recientemente que el delito “número uno” en el rural coruñés es el de los aperos y otros utensilios que se roban para luego venderlos como chatarra. Las herramientas de jardinería suelen ser un objetivo de los ladrones, y aunque son más habituales en las afueras, también en pleno centro de la ciudad se han registrado casos, como el verano pasado, cuando un joven de 21 años fue detenido por forzar la entrada de la caseta del jardinero de Santa Margarita y llevarse una desbrozadora, una amoladora y un cortasetos, entre otros objetos.
También se han registrado robos en el interior de viviendas en reformas, como ocurrió el año pasado, cuando la Policía Nacional detuvo a un individuo que, sospechaba, había sustraído diversas herramientas que los encargados de la reforma habían dejado en el interior de la vivienda, entre ellas, una clavadora neumática y un compresor (todo valorado en unos mil euros, según las estimaciones de las autoridades).
Los investigadores sospechaban que el autor hubiese podido acceder al interior escalando por unos andamios que se encontraban en la fachada. Pero es mucho más raro que los ladrones traten de robar herramientas delante de los propios operarios.

Las herramientas se suman a las joyas como objetivos preferentes de los ladrones