Los operarios de Nostián insisten en que se vierten litros de lixiviados al mar

Un policía identifica en la protesta a los nacionalistas Carlos Aymerich y Xosé Manuel Carril javier alborés
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La planta de tratamiento de residuos de Nostián vuelve a estar de actualidad, esta vez por una supuesta agresión al medio ambiente. Algo más de medio centenar de trabajadores de Albada –la empresa concesionaria del servicio– se concentraron ayer a las puertas de las instalaciones para denunciar un presunto vertido de “miles e miles de litros de lixiviados” al mar tras el desbordamiento de una balsa. El Ayuntamiento, por su parte, aseguró que tal vertido no se llegó a producir porque la red de pluviales cumplió su función.

El comité de empresa de Albada –que cuenta con representación de los sindicatos CIG y UGT– llevaba días insinuando información sobre un supuesto incidente relacionado con la planta de Nostián y ayer mismo se desplazó al lugar para mostrar a vecinos y políticos las pruebas de que los días 18, 19 y 20 de enero se produjo un vertido de lixiviados a mar abierto. El presidente del comité, Xosé Manuel Vilariño, concretó que el suceso se debió a la gran cantidad de precipitaciones caídas durante el temporal que azotó la comarca ese fin de semana.

“Entendemos que teñen que tomar medidas ao respecto porque cada vez que chove hai algún desbordamento nas balsas, que non son adecuadas para os lixiviados porque non os dan tratado”, aseguró Vilariño, que considera que las instalaciones específicas para esos productos se han quedado pequeñas puesto que su uso se ha acrecentado.

 

refuerzo de un muro

Acompañado de más de medio centenar de compañeros, así como de vecinos del entorno y de la ciudad, el diputado y el portavoz del grupo municipal del BNG, Carlos Aymerich y Xosé Manuel Carril, respectivamente, y el concejal del PSOE, José Nogueira, el representante laboral insistió en reclamar soluciones tras ser identificados por una patrulla de la Policía Local.

Los operarios señalaron a un muro recién reforzado (como se podía observar in situ) en la red de pluviales de la planta como prueba fehaciente de que el incidente con los lixiviados existió y comentaron que “hai que acondicionar correctamente as instalacións”. “Calculamos que foron vertidos miles e miles de litros”, subrayó Vilariño.

Una de sus propuestas para acabar con estos incidentes sería ampliar las balsas de tratamiento, que estos días están un poco menos llenas gracias a que “hai camións achicando”. También reclamaron a las autoridades competentes que atiendan “o tema da limpeza dentro das instalacións porque os traballadores estiveron en frecuente contacto” con los productos.

Así, criticaron que tanto los operarios de Albada como de empresas externas que visitan a menudo la infraestructura tengan que tratar con lixiviados de los que no conocen “os compoñentes” con el consecuente riesgo para la salud.

Mientras BNG y PSOE apoyaron las reivindicaciones, el gobierno municipal rechazó por completo las acusaciones de los empleados de Nostián. Preguntado por los vertidos que denunció la plantilla de Albada, el concejal de Medio Ambiente, Enrique Salvador, aseguró que tanto los inspectores de la Xunta como los del propio ayuntamiento visitaron el lugar y concluyeron que no hubo tal contaminación al mar.

Salvador reconoció que la balsa de lixiviados se desbordó pero defendió que todo el líquido sobrante pudo ser “absorbido por la red de pluviales” antes de que cayese al mar.

 

Los operarios de Nostián insisten en que se vierten litros de lixiviados al mar