El Parlamento acepta tramitar la Lei de Montes, que reforma la de incendios

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 El Parlamento gallego aceptó el proyecto de ley de montes de Galicia, primera en treinta años, tras rechazar el PP las enmiendas de la oposición a una norma que, entre otras novedades, reforma la de incendios forestales.

La conselleira de Medio Rural e Mar, Rosa Quintana, defendió ante el pleno del Parlamento la conveniencia de esta norma, que persigue, dijo, la conservación y aprovechamiento de la riqueza forestal gallega a partir de su sostenibilidad económica, social y ambiental.

Por el contrario, la oposición fue abiertamente crítica con el texto, aprobado el 23 de febrero en Consello da Xunta.

Así, la socialista Sonia Verdes llegó a decir que los populares “tuvieron tres años” para elaborar una ley “para quemar Galicia, para prender la mecha para que ardan los montes y, además, acabar con las esperanzas de quienes creen que el monte tiene futuro”.

Quintana sostuvo que este proyecto legislativo tiene en cuenta el carácter minifundista de Galicia y trabajará para “corregirlo”.

Entre las herramientas de explotación recoge medidas como las Sociedades de Fomento Forestal (Sofor), que, según explicó, consolidan la propiedad a través de fórmulas de aprovechamiento más dinámicas.

Insistió en el esfuerzo de la Xunta por alcanzar un alto grado de consenso en la tramitación de la norma, e insistió a este respecto en que más del 75 por ciento de los artículos del anteproyecto legislativo sufrieron modificaciones, mientras también se integraron el 46 de las consideraciones del Consello Económico e Social.

Destacó la modificación que incorpora el texto de la ley de prevención de los incendios forestales, aunque explicó que se reorganizan de esta forma aspectos como la planificación preventiva y se rebaja la distancia de las franjas de prevención de las franjas de prevención de plantaciones con respecto a viviendas.

Precisamente este fue uno de los aspectos más criticados por la oposición. Sonia Verdes afirmó en este sentido que la ley “pone en riesgo la vida de las personas”, porque “acerca el fuego a las casas”. Por su parte, la nacionalista Tereixa Paz calificó la norma de “ideológica y profundamente neoliberal”, ya que, en su opinión, supone una expresa renuncia a la intervención pública en el monte, dejando “en manos de los mercados y la iniciativa privada la resolución de los problemas”.

 

El Parlamento acepta tramitar la Lei de Montes, que reforma la de incendios