Un mes después de la peatonalización de la Ciudad Vieja los vecinos ven desajustes

La zona de la Maestranza es la preferida por los vehículos autorizados, aunque también hay conductores que estacionan sin permiso | pedro puig
|

La segunda fase de peatonalización de la Ciudad Vieja cumple un mes desde su puesta en marcha y en un análisis general, los vecinos encuentran desajustes que esperan que se vayan arreglando con el paso de los meses.
En líneas generales, los habitantes del casco histórico llevan “bien” los cambios introducidos para eliminar los vehículos de esta zona de la ciudad, aunque algunos todavía “se están adaptando”, explica Pedro Roque, presidente de la asociación de vecinos de la Ciudad Vieja.
A pesar de que no se están produciendo grandes problemas tras la reordenación introducida por el Gobierno local, si que hay aspectos que consideran que se deben mejorar.
Uno de ellos es el “desajuste en el número de plazas” de aparcamiento, que entienden que son “insuficientes” en superficie, por lo que existe “carencia”.
Así, se produce una situación desigual entre la Maestranza y el aparcamiento situado cerca del centro Oceanográfico. “La Maestranza es la primera opción tanto para autorizados como para los que no lo están”, expone Roque.
Según el presidente de la agrupación vecinal, esta zona es la predilecta por los habitantes de la Ciudad Vieja para estacionar sus vehículos debido a que se encuentra en un emplazamiento más cercano y que ofrece mayor accesibilidad. Por el contrario, en el aparcamiento en las inmediaciones del Oceanográfico, en el que hay 93 plazas, se encuentra “más vacío” habitualmente.
Mientras, en la Maestranza existen 155 plazas que están reservadas para autorizados, aunque esto no siempre se respeta. “Hay vehículos que aparcan sin permiso”, explica el dirigente vecinal.
La diferencia en el número de vehículos que estacionan en una y otra zona es corroborada por Adolfo López, presidente de la Asociación de Comerciantes de la Ciudad Vieja (Aceca). “La zona del Oceanográfico está vacía, mientras que en la de la Maestranza hay picos por horas”, en relación a que las altas concentraciones de vehículos estacionados se producen solo en determinados momentos del día.
El presidente de los comerciantes reconoce que en ocasiones es “difícil aparcar”, pero prefiere esperar a que termine el verano y vuelva la actividad habitual en septiembre, incluido el inicio del curso en los centros educativos de la zona.
Esta idea es compartida también por Pedro Roque, quien asegura que se debe esperar al final del verano para conocer las consecuencias reales de la segunda fase de peatonalización. Tanto Roque como López coinciden en que en la zona de intramuros hay bastante control de los vehículos.

O Parrote
El dirigente de la agrupación vecinal explica que han detectado otro problema, en este caso centrado en el aparcamiento privado de O Parrote.
Pedro Roque expone que existe “lista de espera” para hacerse con una de las plazas que permiten estacionar durante las 24 horas en este subterráneo ya que se ocuparon las 100 plazas que se pusieron a disposición de los residentes. Sin embargo, el presidente de la agrupación vecinal defiende que durante las negociaciones con el Ayuntamiento se hablaba de dos centenares. “No sé lo que tiene firmado el Ayuntamiento”, añade. l

Un mes después de la peatonalización de la Ciudad Vieja los vecinos ven desajustes