Católicos y protestantes protagonizan fuertes enfrentamientos en Belfast

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Las marchas protestantes que recorrieron ayer Irlanda del Norte transcurrieron con relativa tranquilidad, a pesar de que un grupo de jóvenes nacionalistas mantuvieron enfrentamientos con las fuerzas del orden tras el paso de un desfile por el norte de Belfast.

Según un portavoz de la policía norirlandesa PSNI, los agentes del orden fueron atacados con bombas incendiarias, piedras y otros artefactos, después de que una veintena de miembros de la Orden de Orange marchasen por el barrio católico de Ardoyne.

Decenas de efectivos antidisturbios permanecieron desplegados en esta zona, después de que en los últimos dos años los enfrentamientos en Ardoyne provocaran decenas de heridos.

El desfile transcurrió pacíficamente, según la Orden, a pesar de que sus miembros recibieron gritos de nacionalistas, y concluyó a la hora prevista, a tiempo para dar paso a una manifestación organizada por asociaciones vinculadas a disidentes del IRA, opuestas al proceso de paz.

Entre el fin de una marcha y el comienzo de la otra, jóvenes nacionalistas comenzaron a atacar a las fuerzas de seguridad, que se vieron obligadas a usar dos cañones de agua para dispersar a los manifestantes.

En los últimos años, la mayoría de los desfiles han transcurrido, sin embargo, pacíficamente, incluso cuando han pasado por barrios católicos.

Ahora, las rutas que siguen los “orangemen” son pactadas por ambas comunidades, lo que propicia que el paso sea visto como una concesión. n

Católicos y protestantes protagonizan fuertes enfrentamientos en Belfast