Una nube tóxica obliga a confinar a vecinos de tres pueblos en Madrid

Vista de la humareda provocada por el incendio de 40 toneladas de virutas de magnesio y aluminio | emilio naranjo
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Los vecinos de los municipios madrileños de Griñón, Humanes y Moraleja de Enmedio han pasado ayer más de cinco horas confinados en sus casas tras ser alertados de la presencia de una nube tóxica generada por el incendio de cuarenta toneladas de virutas de magnesio y aluminio en un polígono industrial de Fuenlabrada.
A las 09.22 horas de la mañana se originó el fuego en el exterior de una nave ubicada en la calle Sierra de Cazorla. Por causas que se investigan, ardieron cuarenta toneladas de virutas de magnesio y aluminio, en un fuego que dejó un herido y cuya propagación evitaron los bomberos, que están sofocando el fuego removiendo el material quemado con maquinaria pesada y un poco de agua.

Con sal y fundición
Según explicó David García, portavoz de Emergencias, este tipo de incendios no se pueden extinguir con agua ni con material espumógeno, sino que es necesario echar sal de fundición al material quemado y ponerlo en una superficie plana.
Finalmente, no fue necesario el uso de la sal, pero los bomberos trabajaron durante toda la jornada en la zona hasta que se autoextinga el incendio por sí solo, pero es un proceso lento que llevará horas.
Hasta el lugar se desplazaron doce dotaciones de Bomberos de la Comunidad de Madrid y cuatro de Fuenlabrada, que perdieron la colaboración de los primeros ante envergadura del suceso.
El viento desplazó la nube tóxica generada, aunque ya disipada, hacia la zona suroeste, por lo que como medida de precaución, el 112 envió un aviso masivo a los ciudadanos de los municipios madrileños de Griñón, Humanes y Moraleja de Enmedio para que no salieran de sus viviendas, donde permanecieron confinados más de cinco horas.
Los vecinos recibieron la alerta por la aplicación My112, redes sociales y teléfonos fijos, aunque muchos de ellos no han hecho caso a las recomendaciones de permanecer en sus viviendas y cerrar puertas y ventanas.
Como Belén, a quien le llamó una amiga para trasladarle las indicaciones de los servicios de emergencias, pero que no llevó a cabo porque “tenía que salir”.
Algo similar le ocurrió a Vanesa, pero ella porque tenía que ir a trabajar. “Cuando no tienes mas remedio tienes que salir”, dijo, al tiempo que comentó que no han sentido el olor desde Humanes.

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