Muere una octogenaria tras declararse un fuego en su casa del Agra do Orzán

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Fue alrededor de las nueve de la mañana cuando los bomberos penetraron en la vivienda y encontraron el cuerpo de la residente del piso 5ºB del número 20 de la plaza del Comercio muerta. La víctima, una mujer de 86 años que residía sola, se encontraba tirada en el suelo del pasillo, a medio camino entre su dormitorio y el cuarto de baño. El incendio que había provocado una manta eléctrica de su cama, que le había impulsado a escapar, ya estaba apagado y la puerta, abierta.
Un par de horas después, hacían acto de presencia los inspectores de la Policía Científica, que examinaron el escenario de los hechos. No fue hasta cerca de las doce de la mañana cuando la jueza ordenó el levantamiento del cadáver y se pudo cerrar por fin la puerta del domicilio donde había fallecido la mujer. Pero aún habrá que esperar a la autopsia para despejar sin género de dudas la causa de la muerte de la octogenaria. 
 
bien cuidada
De momento, ni siquiera se sabe a ciencia cierta cuándo murió. La mujer vivía sola, pero en el piso de abajo reside su hijo, que, según los vecinos, la cuidaba constantemente. “Estaba muy bien cuidada. Su hijo  subía todas las noches a darle las pastillas y, además, tenía una chica”, comenta una vecina. Sin embargo, no se supo que había muerto hasta que la manta eléctrica con la que se había abrigado prendió fuego a la cama y la humareda alertó a los vecinos de lo que estaba ocurriendo.
El cadáver que examinaron los agentes de la Policía Científica presentaba signos de quemaduras en ambas piernas. Este hecho, junto con el de que se encontrara el cuerpo en el suelo, y no en la cama, hace sospechar a las autoridades que la víctima no murió de muerte natural. “Debió levantarse alarmada porque la manta eléctrica le quemó las piernas. Había humo. Trató de salir de la habitación y no lo consiguió”, teorizan. 
 Esto pudo suceder de madrugada. Mientras ella yacía en el suelo, la manta eléctrica siguió quemando el colchón provocando la gran humareda que acabó causando la alerta. Entre los vecinos, la muerte de la mujer, causó una gran conmoción. “Llevaba viviendo aquí toda la vida –se lamentó una conocida– y era una persona maravillosa”. n

Muere una octogenaria tras declararse un fuego en su casa del Agra do Orzán