Condenado un veinteañero por acoso sexual a una menor a través de Tuenti

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La presión que ejerció a través de internet un joven madrileño sobre una coruñesa de 13 años para que le exhibiera el pecho o se grabara vídeos con la webcam va a costarle al veinteañero una condena por delitos de corrupción de menores y exhibición de material pornográfico y por una  falta de coacciones. La sentencia tras la denuncia de la chica le impone ocho meses de prisión, una multa y la prohibición de comunicarse online con la denunciante por la relación que entabló con la menor a través de la red social Tuenti en verano de 2009.
Tal como se recoge en su apartado de hechos probados, el joven contactó con la menor simulando que formaba parte de la organización de un concurso de moda; para dar verosimilitud a la farsa, los “nicks” que empleaba contenían referencias a una marca comercial. “El uso del nombre de usuario ‘Hugo Leggins Moda’ no fue escogido al azar, sino como un medio para engañar a la menor y hacerle creer que podría introducirla en el munido de la moda, lo mismo que el nombre de usuario del Messenger, ‘Hugo Boss’”, estima el magistrado.
Así fue como el acusado logró ganarse la confianza de la joven y lograr que lo incluyera entre sus contactos, y ver su fotografías, retratos en los que la condición de menor de la usuaria no deja, según el juez, “lugar a dudas”. Tal como se establece en la resolución, fue entonces cuando el joven comenzó a tocar temas sexuales con la chica y en ese momento comenzó a pedirle que le mandase fotos de ella sin ropa o se conectase a través de la webcam y le mostrase el torso desnudo.

mensajes coactivos
Fueron las negativas de la menor las que llevaron al joven a perpetrar las conductas delictivas: en una de esas conversaciones online llegó a enviarle dos fotografías de penes, uno de ellos el suyo propio, algo que a ojos del juez supone un delito de exhibición de pornografía a menores; además, comenzó a mandarle mensajes agresivos, como el que recibió ella a través del Messenger, en el que se le exigía que encendiese “la puta cam”. En otro de los mensajes que recibió la adolescente el acusado le pedía que no lo eliminase de sus contactos y le decía: “Vale, si no me kieres enseñar nada, te respeto”.
La joven, señala la sentencia, nunca llegó a acceder a las pretensiones de su conocido, pero sí se vio acosada por su comportamiento. En este sentido, el fallo desecha el argumento por el que el joven alegaba que no sabía que su contacto de Tuenti fuera menor de edad –lo que, de haberse aceptado, anularía las conductas delictivas–. Sí estima en cambio como una circunstancia atenuante los casi 8.000 euros que reservó el acusado para pagar la indemnización por daño moral. n

Condenado un veinteañero por acoso sexual a una menor a través de Tuenti