Las encuestas apuntan a un empate entre partidarios y detractores de la secesión

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Los partidarios y detractores de la independencia están en una situación de empate técnico en Cataluña: un 45,3% diría “sí” a la independencia y un 45,5 diría que “no”, mientras que un 7,1 afirma que no lo sabe y un 2,1 no contesta.
Lo refleja una encuesta presentada ayer en rueda de prensa por el Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) de la Generalitat, con 1.500 entrevistas realizadas entre el 22 de febrero y el 8 de marzo, en negociaciones sobre la investidura de un presidente del Gobierno en el Congreso.
El director del CEO, Jordi Argelaguet, dijo que el resultado es tan ajustado que es estadísticamente “un ejemplo” perfecto de empate técnico, y concretó que, sobre las 1.500 entrevistas, cuatro personas más dijeron “no” respecto a las que apostaron por el “sí”.
Respecto al último barómetro, en noviembre de 2015, los partidarios de la independencia bajan del 46,6 al 45,3, y también lo hacen los detractores del Estado catalán del 48,2 al 45,5%.
Al bajar tanto los favorables a la secesión como los contrarios, el único valor que sube es el de los indecisos, que gana peso hasta el 7,1% y que sería determinante en un referéndum.
El electorado de JxSí y el de la CUP es mayoritariamente independentista, y el de C’s, PP, PSC, y SíQueEsPot mayoritariamente contrario, aunque este último es el que presenta más fragmentación: un 63,9 diría “no” al Estado catalán y un 20,3 “sí”.
A la pregunta de “Cree que Catalunya debería ser...”, un 38,5% afirma que un Estado independiente; un 26,3, un Estado dentro de una España federal; un 25,1, una autonomía; un 4,1, una región de España; un 4,5 no lo sabe, y un 1,5 no contesta.
Argelaguet explicó que la evolución de partidarios y detractores a la independencia podría variar según la mayoría que se acabe formando en el Congreso.
También dijo que el independentismo creció cuando se dan dos factores: “La crisis y las mayorías que hay en Madrid”, por lo que el pacto que se acabe formando podría determinar si vuelve a crecer el soberanismo o sigue una tendencia a la baja.
La encuesta también arroja que un 40,9% de catalanes consideran que con la independencia tendrían un mejor nivel de vida que ahora, un 17,8 igual, un 28 peor que ahora, un 12,9 no lo sabe y un 0,5 no contesta.
También destaca que hay más catalanes que no ven probable que una Cataluña independiente siga automáticamente en la UE que catalanes que sí lo ven probable: un 29,1 lo ve poco probable y un 19,9 nada probable.

Las encuestas apuntan a un empate entre partidarios y detractores de la secesión