La DGT quiere que los menores de 4 años viajen en sentido contrario a la marcha

una mujer coloca a un bebé en una sillita de seguridad
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La Dirección General de Tráfico (DGT) va a proponer un cambio en el Reglamento General de Circulación para que los menores que pesen menos de 18 kilos viajen en sillitas y lo hagan en sentido contrario, siempre que el dispositivo lo permita y el niño tenga menos de cuatro años, según recoge la revista Tráfico y Seguridad Vial.

Según todos los expertos, que los menores viajen el mayor tiempo posible, hasta los 4 años aproximadamente, en sentido contrario a la marcha, reduce el riesgo de sufrir lesiones en caso de impacto frontal.

Las razones las explica Juan Carlos González Luque, jefe de la Unidad de Coordinación de la Investigación de la DGT: “Si el niño va sentado en sentido inverso a la marcha, las fuerzas que se registran en caso de impacto se distribuyen por todo el cuerpo y no se concentran en la zona del cuello, como ocurre cuando viajan en sentido de la marcha”.

Este experto añade que “las características de la cabeza, del cuello y de la columna vertebral de los niños les hace más vulnerables a sufrir lesiones graves o mortales en caso de impacto por accidente de tráfico”.

Mientras la cabeza de un adulto representa el 6% del peso de su cuerpo, en los primeros años de un niño, la cabeza supone el 25% de su peso pero los ligamentos y los músculos de su cuello todavía no están bien formados.

Además, puntualiza González, “esto, que ya se sabía para los menores de 2 años –por eso las sillitas del Grupo 0+ solo deben instalarse mirando hacia atrás–, ahora también se sabe para los niños hasta 4 años”.

Por ello, la DGT va a proponer un cambio en el Reglamento General de Circulación para que los menores que viajen en sillitas de los grupos 0, 0+ y I (aproximadamente hasta los 18 kilos), lo hagan en sentido contrario a la marcha con dos condicionantes: que el dispositivo lo permita y que el niño tenga menos de 4 años.

La DGT también apuesta por prohibir que los niños con una altura inferior a 1,35 metros ocupen el asiento delantero. Estos son cambios que, según el citado experto, “situarán a España en la vanguardia de la normativa protectora de la seguridad de los niños”.

Muchos son los estudios que destacan los beneficios de viajar en sentido contrario a la marcha. Especial relevancia tiene la experiencia en Suecia, donde los niños ya viajan en las sillitas mirando hacia atrás hasta que cumplen 3 o 4 años.

Por su parte, Julio Laria, director general del Instituto de Seguridad Vial de la Fundación Mapfre, subraya los resultados de una investigación realizada por las Universidades de Virginia e Indiana y el hospital Infantil de Filadelfia (EEUU), en la que, después de analizar los datos de todos los accidentes registrados entre 1988 y 2003 en Estados Unidos, se asegura que “mientras que la efectividad de los asientos orientados hacia delante es del 78%, los asientos que miran hacia atrás tienen una efectividad del 93%”.

 

balance

Entre el año 2001 y 2011, un total de 1.150 menores de 14 años murieron en accidentes de tráfico. Además, en ese período, casi 60.000 menores de esa edad sufrieron alguna lesión como consecuencia de una accidente de tráfico. Pese a ello, durante 2011 aumentaron los niños heridos graves que no llevaban un sistema de retención en el momento en el que circulaban en un turismo o furgoneta.

La modificación de la normativa para obligar a los padres a colocar a los menores en sentido contrario de la marcha forma parte de las medidas incluidas en el Plan Estratégico de Seguridad Vial para esta década, con el objetivo de tratar de reducir a cero el número de víctimas mortales en este grupo de edad.

La DGT quiere que los menores de 4 años viajen en sentido contrario a la marcha