Los vecinos del guardia civil creen que su detención sólo era cuestión de tiempo

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La detención en la localidad coruñesa de Corcubión de quien fue su vecino durante años y jefe del puesto de la Guardia Civil como presunto cabecilla en Galicia de una red de narcotráfico, no solo no ha causado sorpresa, sino que según comentan algunos de sus vecinos, "era cuestión de tiempo".

José A.O., 57 años, el sargento de la Guardia Civil de quien la Policía sospecha que era el encargado de recibir la droga en la costa gallega, estaba destinado desde hace poco menos de dos años en Estella (Navarra), aunque se encontraba de baja desde el pasado 1 de agosto, por causas que no han trascendido.

Tras esa baja se trasladó de nuevo a Corcubión, una pequeña localidad en la Costa da Morte, de menos de 2.000 habitantes en la que residió, y en la que fue durante diez años el jefe del puesto de la Guardia Civil, un puesto que ahora ocupa su hijo, que también es sargento del instituto armado.

Según las fuentes consultadas por EFE, el objetivo del suboficial detenido, y ya en prisión, al coger la baja y desplazarse a Galicia era coordinar el desembarco de la droga desde esta comunidad.

Pero sus planes se frustraron cuando esta semana el Grupo Especial de Operaciones de la Policía (GEO), en la operación bajo el nombre de "Espartana", abordó en alta mar, a 50 millas de la costa de Cádiz, un barco que transportaba unos 3.000 kilogramos de cocaína de gran pureza que pretendían trasvasar a otra embarcación en Galicia y distribuir después en Madrid.

En la operación fueron detenidas 31 personas: los 21 tripulantes búlgaros del barco, seis ciudadanos colombianos en Madrid y 4 personas en Galicia.

En el pueblo la gente no habla de otra cosa, es como si llevasen años sabiendo lo que ocurría y sólo fuese cuestión de tiempo que la trama fuese descubierta, coinciden vecinos que prefieren no ser identificados.

Ya ayer, cuando pasó a disposición judicial, algunos curiosos que estaban expectantes ante el juzgado para ver salir a su exvecino comentaban con ironía: "Aquí el mar siempre ha traído de todo", en alusión a la supuesta actividad delictiva del sargento ahora detenido durante su etapa como responsable del puesto de la Guardia Civil en Corcubión.

En un bar céntrico de la localidad, y cuando no hay clientes, el camarero, que tampoco quiere ser identificado, señala que las supuestas posesiones y patrimonio acumulados por el sargento "son la comidilla" entre los habitantes del pueblo.

"Se habla de un apartahotel, de un pazo en Cee (una localidad cercana) y de varios vehículos de alta gama", aunque asegura que, que él sepa, "no hay nada a su nombre, aunque todo el mundo sabe que los disfrutaba él".

"Todos sabíamos que había algo más, al menos lo intuíamos", señala y afirma que no tenía trato, aunque sí conocía de vista al supuesto cabecilla de la trama en Galicia, como la mayoría de la gente, ya que es un pueblo pequeño.

Quienes sí trataban al sargento eran dos de los otros detenidos en Galicia, un vecino de confianza con un negocio en la pequeña localidad próxima de Cee, y una persona con antecedentes por contrabando y vecino de la comarca de Arousa, en donde fue arrestado, que se dejaba ver por el pueblo de vez en cuando con el sargento.

Todos ellos, junto con el cuarto detenido en Galicia, un ciudadano de nacionalidad colombiana que residía en la comunidad, ingresaron ayer a última hora en la prisión de Teixeiro (A Coruña), adonde los envió el juez de la localidad coruñesa tras tomarles declaración durante siete horas.

De momento, la investigación sigue abierta y se ha decretado el secreto de sumario.

Los vecinos del guardia civil creen que su detención sólo era cuestión de tiempo