Los Franco cuestionan el uso de tesis de tipo político en el pleito por Meirás

El juicio por Meirás se desarrollará la segunda semana de julio en A Coruña | AEC
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Los Franco intentarán demostrar la propiedad de Meirás y, con esta intención, aportaron a la causa abierta a raíz de la demanda interpuesta por el Gobierno de Pedro Sánchez, una serie de documentos que, en su opinión, evidencian que el inmueble “nunca ha sido patrimonio de la Administración General del Estado”

En declaraciones a este diario, el abogado de los herederos del dictador, Luis Felipe Utrera Molina Gómez, insiste en que “es un asunto técnico-jurídico”, en que “ni está demandado Francisco Franco Bahamonde ni va a ser lo bueno, malo o regular que pudiera haber sido (Franco) va a determinar el resultado del pleito”, por lo que “deberemos atender únicamente a argumentos de tipo jurídico, nunca políticos” como los que, en su opinión, sí estaría utilizando la Abogacía del Estado.

“Que (Franco) pudiera ser bueno, malo o regular  no va a ser  lo que determine  el resultado”

En cuanto a la documentación presentada, explicó que “se han presentado prácticamente todas las declaraciones de la renta hasta 1975, los recibos de contribución urbana, de seguros... y de otros gastos que eran abonados personalmente por Francisco Franco”. Así, si bien reconoce que “evidentemente, la mayor parte de los gastos, como es lógico al ser una residencia oficial, los pagaba el Estado”, son muchos los que “son satisfechos por el propio Franco de su cuenta particular”, precisó Utrera-Molina, que insiste en que con esta documentación tratan de “desmontar los argumentos del demandante, que sostiene su demanda en que el Estado poseía ya, en concepto de dueño, el pazo”, que su intención “era quedarse Meirás”.

Es decir, que “no se basa –continúa– en el asunto de las aportaciones, ni en si fueron más o menos voluntarias, sino en la usucapión”, explicó el representante de los nietos de Franco.

 

“Desafectación” en 1975

Los demandados consideran que para este esto sea así, la posesión tenía que haber sido exclusiva y en concepto de dueño, “y desde el momento que existe otra persona (Franco) que posee el inmueble, y que encima realiza actos de dominio como el abono de un seguro...”, añadió el abogado, convencido además de que el Estado “se desentiende del pazo” en 1975 .

En ese momento, de acuerdo con sus consideraciones, se produciría lo que se denomina “desafectación tácita”, lo que implica que Meirás deja de ser un bien afecto al servicio público y se convierte en un bien patrimonial del Estado que sí que es usucapible, “y de lo que no cabe duda es de que en estos cuarenta y cuatro años los que han pagado las facturas han sido mis clientes”, resume Utrera-Molina.

Los Franco cuestionan el uso de tesis de tipo político en el pleito por Meirás