SADA-Diferentes maneras de interpretar un PGOM

uun vecino analiza un plano en el local municipal habilitado para el período de exposición pública
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Es difícil encontrar lecturas tan diferentes sobre un mismo aspecto. En política, no obstante, suele pasar varias veces. Se pueden encontrar ejemplos como los resultados de unas elecciones, la interpretación de una sentencia judicial que afecte al miembro de este o aquel partido o los documentos relativos al urbanismo.

Un tema polémico siempre, por lo que ha supuesto en España en las últimas décadas. Un tema delicado, por el dinero que mueve. Un asunto, al fin y al cabo, que constituye una herramienta que unos pocos utilizan en beneficio propio y de su entorno. Por eso se desconfía del que lo maneja. Unas pocas veces con motivo, en otras muchas ocasiones sin él.

El PGOM. El instrumento principal. El documento que ordena la totalidad del territorio de un municipio. Muchos planos, muchas hojas de cálculo, mucha literatura. Muchos buenos propósitos. Todo en un papel. O en muchos papeles, bien, pero bien plasmadito. Y, aún así, nunca uno lo entiende igual que el de enfrente.

En Sada llevan casi cuatro meses con eso. Bueno, en realidad, toda la vida, porque se trata del primer plan de su historia. El pasado 21 de diciembre se aprobó, inicialmente, el Plan General de Ordenación Municipal con los votos favorables de los dos grupos de gobierno, PP y PDSP, y de su fiel escudero Fernando Campos, de aPsi. El BNG y el PSOE no lo apoyaron. Los nacionalistas, porque lo habían estudiado contrarreloj y ya le habían encontrado incongruencias por todos lados. Los socialistas, porque alegaron que no habían tenido tiempo para examinarlo.

 

exposición pública

Una vez superado el trámite plenario, el documento pasó, justo un mes después, a exposición pública –hasta el domingo– para que todos los sadenses lo consultaran y presentaran las alegaciones oportunas en cada caso. Y es en este período cuando se han evidenciado las diferentes formas de ver o, mejor dicho, de interpretar, el PGOM.

Donde uno dice que hay centenares de viviendas que quedarían en situación de fuera de ordenación el otro lo desmiente; donde uno dice que no habrá expropiaciones, el otro afirma todo lo contrario. Y así sucesivamente. Un aspecto tras otro. Este tema se ha podido constatar en las charlas que se han mantenido por las diferentes parroquias del municipio.

Empezó el BNG en la parroquia de Mondego; continuó Anova –sin representación en la corporación pero en estos temas especialmente activo– dirigiéndose a los vecinos de Fontán y de la avenida del Puerto y, en las últimas semanas, se unió el gobierno local, que empezó en Meirás tras la petición de su asociación vecinal y continuó por otras zonas de Sada. Los tres han ido tocando prácticamente todo el término municipal para dejar clara la buena obra del ejecutivo en unos casos, y todo lo contrario en otros.

El PSOE, por su parte, apenas se ha dejado oír desde que el local municipal en los bajos del hotel –antigua Radio Sada– expusiera el documento públicamente. Los socialistas lamentaron la falta de tiempo para analizarlo en aquel pleno de diciembre, pero tampoco, casi cuatro meses después, han ofrecido un punto de vista sobre el planeamiento del municipio de aquí al año 2030.

 

infiltrados

En las charlas, como en cualquier acto público de los grupos políticos, hay informadores de la competencia. Gente que acude a escuchar y observar qué se cuece en este tipo de encuentros.

De esta manera se explican algunos de los últimos comunicados del BNG, en los que se asegura que el alcalde, Ernesto Anido, no ha sabido responder a los vecinos sobre aspectos concretos del PGOM, así como, indican los nacionalistas, el regidor tuvo que aguantar protestas de los sadenses. Para el gobierno local, lo que reciben es el “agradecimiento” de los vecinos por trasladar una “información veraz y objetiva” sobre el documento. Un mismo plan con diferentes lecturas.

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