Las denuncias por hurtos en la Feira das Marabillas saturan la comisaría

Las grandes aglomeraciones en la Ciudad Vieja son un campo de actuación ideal para los carteristas | patricia g. fraga
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Durante el día de ayer, la oficina de denuncias de la comisaría de Lonzas se vio desbordada por los visitantes de la Feira das Marabillas que aseguraban haber sido víctimas de hurtos. Según parece, la alarma había saltado el día anterior, cuando varias personas se dieron cuenta que les había desaparecido el bolso, la cartera o el móvil y consultaron a los voluntarios de Protección Civil que cuenta con un retén allí sobre el paso a dar. La cifra de afectados varía mucho según las fuentes, pero el numero de denuncias que se recogieron ayer fueron cerca de diez, aunque el número de hurtos puede duplicar esa cifra. 
Como la oficina de denuncias cuenta con pocos agentes, miembros de la Policía Judicial tuvieron que ayudar de forma puntual a sus compañeros para poder tramitar sus denuncias, dado que a los robos de la Feira das Marabillas tenían que añadir también el trabajo ordinario. Que se sepa, las denuncias todavía no han originado ningún arresto, y los propios agentes reconocen que es muy difícil actuar contra esta lacra cuando la propia víctima aporta pocos datos. 
“A veces no está segura de dónde le robaron, o no vio a nadie que le pareciera sospechoso”, señalan estas mismas fuentes policiales. Desde la asociación de comerciantes de la Ciudad Vieja, Adolfo López, su presidente, trató de quitar importancia a la situación. “Puede haber algún hurto, pero como en toda zona donde hay aglomeraciones”, señaló. Las calles de la Ciudad Vieja están patrulladas por motoristas de la Policía Nacional y agentes de la Policía Local, además de los voluntarios de Protección Civil para emergencias de otra índole. 
Falta de personal 
Esta clase de incidentes ocurren a menudo durante las fiestas veraniegas. Por ejemplo, en San Juan. Pero sindicatos policiales como el CEP denuncian que la falta de efectivos no solo facilita la labor de los ladrones, que encuentran muy escasa vigilancia, sino que provoca molestias a las víctimas, que tienen que esperar a veces horas en la oficina de denuncias para poder dejar constancia del robo. 
Desde la Jefatura Superior suelen emitir una serie de consejos para prevenir estos robos: circular por la calle con el bolso cerrado, llevándolo por el lado protegido por acompañantes o paredes, y nunca a la espalda; no llevar la cartera visible o sobresaliendo de los bolsillos; el dinero y la documentación es mejor portarlos en bolsillos delanteros; proteger el móvil, cámara fotográfica o de vídeo en los establecimientos de hostelería o lugares de esparcimiento; y no utilizar el teléfono móvil mientras se camina para evitar un tirón l

Las denuncias por hurtos en la Feira das Marabillas saturan la comisaría