La vid se regenera siempre desde la raíz

en la vendimia participaron decenas de niños de infantil y primaria.
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Dicen que los primeros documentos en los que se pueden encontrar alusiones al vino de Betanzos se remontan al año 1317. También dicen que aquellos caldos no se parecen, ni siquiera en apariencia, a los que se producen en la actualidad en esta zona y que las pestes decimonónicas, como el “mildiu”, el “oidio” o la “filoxera” supusieron un golpe brutal para la viticultura histórica y precipitaron una renovación de las cepas en las dos riberas de los ríos Mendo y Mandeo.

De lo que nadie duda es de que el futuro del cultivo pasa por implicar a los más pequeños una tradición que, solo por secular y característica, merece la mejor y más grande de las atenciones por parte de toda la ciudadanía, de sus representantes y líderes sociales y de quienes, desde la esfera política, dirigen Betanzos.

El objetivo de la vendimia infantil, que se celebra desde 2009, es involucrar a los niños en la recogida de la uva y su posterior traslado antes de iniciar el proceso de elaboración de los caldos, de la mano de la Asociación de Cosecheros de Betanzos. Ellos son los encargados de mostrar a los chicos los entresijos de una labor que, aunque mantiene la esencia de otros siglos, ha cambiado mucho en el XXI.

 

“Bautismo”

Los alumnos del centro Nosa Señora do Carmen que este viernes celebraron su “bautismo vendimieiro” llegan a emocionar al recolector veterano cuando, con la sonrisa en la boca, se pierden entre las viñas, tradicionalmente sostenidas por tutores de madera muerta e hilos de hierro, y enseñan a cámara cada uno de los racimos alcanzados, y cuando, con espontaneidad infantil, interrumpen al enseñante en sus ansias por entender cómo se recoge, se pisa, se prensa y se produce el mosto en Betanzos.

La altura de las barras parece “acoplarse” a la talla de los jóvenes recolectores pues, de acuerdo con sus rasgos fundamentales, estas “no suelen sobrepasar el metro”, explica uno de los cosecheros de la reconocida como “Denominación Xeográfica Viño da Terra de Betanzos”. Así, entre carcajadas, unos y otros llegan a convencer de que “simpatizan” hasta en las medidas y de que, con las maneras que apuntan, el cultivo de la vid está garantizado para varios años en As Mariñas.

 

Apuesta

La decisión con la que desde determinados sectores se está apostando por el Viño da Terra cuenta con el valor añadido de su indisoluble vinculación a la cultura y sociedad de la comarca, y su recuperación supondría, para las futuras generaciones, un reencuentro con sus raíces.

La vendimia infantil, que se realiza cada año en un centro escolar con estudiantes de Infantil y Primaria, es una iniciativa del Ayuntamiento y la Asociación de Cosecheros de Betanzos en la que colaboran los Supermercados Gadis y las comunidades educativas de los colegios Nosa Señora do Carme, de la Grande Obra de Atocha, y de Francisco Vales Villamarín. n

La vid se regenera siempre desde la raíz