El informe encargado por el Gobierno destaca el riesgo de abrigar el “Prestige” en Corcubión

el tribunal que juzga el hundimiento del “prestige” quintana
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Un informe encargado por la Administración señala que la posibilidad de abrigar el “Prestige” en la ría de Corcubión era una maniobra de “alto riesgo”.

En su declaración en una nueva jornada del juicio del “Prestige”, la catástrofe medioambiental que afectó a las costas gallegas en noviembre de 2002 tras el hundimiento del petrolero, los peritos de la sociedad Siport XXI, José Ramón Iribarren Alonso e Ignacio Berenger Pérez, remarcaron la dificultad de haber trasladado el buque a la zona segura de Corcubión.

Los peritos opinan que casi todo el vertido quedaría
en la ensenada

Esta versión, encargada por el Gobierno, refrenda la postura del exdirector de la Marina Mercante José Luis López Sors, quien rechazó que el “Prestige” pudiese haber sido remolcado hasta Corcubión. “El buque seguía vertiendo. Tenía peligro de hundimiento. No se sabía si llegaría a destino”, afirmó López Sors durante su declaración.

En su informe, Iribarren y Berenger aseveran que el “Prestige” no podía girar el rumbo al sur –hacia Corcubión– sin la ayuda de “tres o cuatro remolcadores”.

No obstante, el 15 de noviembre de 2002 el buque logró girar con la ayuda de solo dos remolcadores, un hecho que han resaltado para desacreditar el informe tanto el abogado del capitán, Apostolos Mangouras, como el de la plataforma Nunca Máis.

 

simulaciones

Según la simulación de Siport XXI, el remolque del “Prestige” a Corcubión y su entrada en la ría sería una “maniobra de mucha complejidad” con un importante “riesgo de fallo”.

“No es imposible, pero un porcentaje de ocasiones en el simulador no salen bien y el barco acaba varado”, afirmó Iribarren, ingeniero naval.

“La probabilidad de entrar con éxito en Corcubión era muy baja”, remarcó el perito.

En 2005, esta misma empresa, Siport XXI, realizó otro informe encargado por la Xunta sobre los puertos refugio en la costa gallega en el que señala a Corcubión como una de las zonas más idóneas para abrigar buques de hasta 300.000 toneladas en condiciones meteorológicas medias y duras.

Esta conclusión, aclaró Iribarren, depende de muchos condicionantes por lo que no puede aplicarse a todos los casos.

La parte del informe sobre la afección medioambiental, elaborada por Berenger, señala como inevitable el daño ambiental dada la situación del petrolero.

En el caso de haber sido trasladado a Corcubión, la afección se concentraría en el interior de la ría –aunque parte del material se escaparía– dañando una zona de especial valor ambiental.

Berenger aclaró, además, que ningún estudio científico permite asegurar que alejar el vertido reduzca la afección medioambiental aunque sí aumenta el tiempo para realizar las labores de recogida.

El informe encargado por el Gobierno destaca el riesgo de abrigar el “Prestige” en Corcubión