Once años después, la tragedia golpea al deportivismo

10 OCTUBRE 2003 / 26 FEBRERO 2004 PAGINA 3 ENTIERRO DE MANUEL RIOS SUAREZ EN EL CEMENTERIO DE SANTA CRISTINA DE MONTOUTO, EN ABEGONDO. ASISTIERON, ADEMAS DE SU FAMILIA Y AMIGOS, EL PRESIDENTE DEL DEPOR AUGUSTO CESAR LENDOIRO, EL ALCALDE DE SANTIAGO, SANC

El seguidor radical del Deportivo que falleció ayer en una reyerta en Madrid entre ultras del club coruñés y el Atlético es el segundo aficionado del conjunto blanquiazul que pierde la vida en un incidente en los últimos once años.

El hincha del Deportivo falleció en el hospital Clínico San Carlos de Madrid tras una reyerta entre seguidores ultras de los dos equipos que se produjo a primera hora de la mañana de ayer.
El 8 de octubre de 2003, después de un partido de Copa del Rey entre el Deportivo y el Compostela, en los aledaños del campo de San Lázaro falleció otro aficionado del Deportivo, Manuel Ríos, agredido por otro hincha del equipo coruñés.
Aquellos hechos ocurrieron cuando Ríos, de 31 años, que había acudido al campo acompañado por su compañera sentimental y un amigo, medió entre unos aficionados radicales del Deportivo estaban agrediendo a un joven que vestía la camiseta del Compostela.
El fallecido recibió una fuerte patada en la zona del hígado, intentó reponerse, pero la agresión le provocó una parada cardiorrespiratoria, y, aunque fue trasladado al Hospital Cínico de Santiago de Compostela, ingresó cadáver en el complejo.
Aquel trágico suceso provocó la disolución de los Riazor Blues, que en un comunicado afirmaban que el “juguete” se les había ido de las manos y aseguraban que “ninguna bandera vale la pena si debajo de ella puede esconderse un solo violento”.

Meses sin los Blues
El grupo de aficionados que se había fundado en 1987, con el equipo en Segunda División, desapareció durante unos meses, hasta que sus pancartas volvieron al fondo que ocupan actualmente en el estadio municipal de Riazor.
Los Riazor Blues están integrados por diferentes secciones, entre ellas la denominada Los Suaves, la más radical, a la que supuestamente pertenecía la víctima de ayer en los aledaños del Vicente Calderón. En los últimos años, esa facción se había distanciado del resto.
El hombre que falleció en Madrid, al igual que Manuel Ríos en 2003, no pudo superar la parada cardiaca con la que había ingresado en el hospital, en estado crítico, después de las maniobras que le habían practicado el personal sanitario, precisaron las fuentes del Hospital Clínico San Carlos.

Once años después, la tragedia golpea al deportivismo

Te puede interesar