El consejero de Ceuta vacunado se niega a dimitir pese a las críticas

El Consejero de Sanidad del Gobierno de Ceuta, Javier Guerrero | efe
|

Algunos políticos, alcaldes y directores gerentes de hospitales aprovecharon su cargo para saltarse los protocolos de vacunación establecidos por Sanidad, y si bien alguno de ellos ya han dimitido o han sido cesados tras disculparse, otros justifican su inmunización en que están en primera línea de la pandemia. 

El último caso ha sido el del consejero de Sanidad del Gobierno de Ceuta, Javier Guerrero (PP),  que confirmó ayer que se vacunó hace “tres o cuatro días” del Covid-19 pero advirtió de que no presentará su dimisión porque no ha “incumplido” ningún protocolo, ya que es “personal de salud pública que trabaja en la gestión directa de la pandemia”.

En una comparecencia de prensa, el consejero ceutí salió al paso de las declaraciones del diputado de Caballas en la Asamblea de Ceuta, Mohamed Alí, quién denunció en su cuenta de Twitter que tenía constancia de que Guerrero y otros miembros de su departamento se habían vacunado sin corresponderles.

El consejero aclaró que de la Consejería de Sanidad se vacunaron diez personas pero que se siguió el protocolo de inmunización “al pie de la letra”. 

Javier Guerrero se defendió de las acusaciones con un epígrafe del punto 2 de la vacunación “donde se recoge que se tiene que vacunar el personal de salud pública que trabaja en la gestión directa de la pandemia y el personal y si analizamos ese punto 2 soy personal sanitario de la Consejería de Salud Pública, la máxima autoridad de esa Consejería y trabajo en primera línea desde hace casi un año”.

“Yo no quería vacunarme pero mis técnicos me dijeron que si no me vacunaba yo ellos tampoco lo harían, sobre todo pensando en mi vulnerabilidad por mi diabetes y tensión”, se excusó. 

Primeras dimisiones
El miércoles, los directores gerentes de los hospitales de Basurto y Santa María, en Bilbao, Eduardo Maiz y José Luis Sebas, también dimitieron después de que se hiciera público que habían recibido la vacuna contra el Covid-19 antes de lo que marca el protocolo de su administración. 

Tanto Sebas como Maiz habían sido concejales del PNV en el Ayuntamiento de Bilbao antes de ocupar la dirección de ambos centros hospitalarios.

No ocurre los mismo en Molina del Segura (Murcia) donde Podemos, socio del Gobierno municipal, exigió la dimisión de la alcaldesa Esther Clavero, del PSOE, por haberse vacunado antes de lo que marca el protocolo. 

No obstante, en este caso, Clavero aseguró que fue vacunada por prescripción médica al ser una paciente oncológica y con una alta exposición social. 

Esta justificación no le sorvió a Podemos, que consideró que la alcaldesa utiliza su enfermedad “como excusa”, ya que aún no es el turno de vacunación de los pacientes oncológicos. 

También ayer el tema de saltarse los protocolos salpicó a Baleares. Si bien en este caso, el Govern consideró justificado que los gerentes y otros directivos de los hospitales más pequeños, como son los de Manacor, Inca y Mahón, se vacunaran junto al personal que trata directamente a pacientes con Covid-19 por estar muy expuestos al virus. 

Según opinó el Servicio de Salud de Baleares, gerentes, directores médicos, aunque no atiendan directamente a los enfermos, son “personal esencial”.

El consejero de Ceuta vacunado se niega a dimitir pese a las críticas