“Musas e insumisas” repasa el legado del feminismo galo

GRAF7830. MADRID, 24/09/2019.- Arte, cine y feminismo convergen en "Musas Insumisas. Delphine Seyrig y los colectivos de vídeo feminista de Francia en los 70 y 80", una muestra organizada por el Reina Sofía, que reflexiona sobre el uso del v
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Calladita estás más guapa” es el título del video con el que la actriz, activista y realizadora Delphine Seyrig protestó en 1976 contra la industria del cine y su mirada estereotipada sobre la mujer. Un video que es eje central de la muestra inaugurada ayer en el Museo Reina Sofía, “Musas insumisas Delphine Seyrig y los colectivos feministas en Francia en los años 70 y 80”, que analiza la historia del feminismo en Francia, que se inaugura hoy y estará abierta hasta el 23 de marzo.

La exposición con la que el Reina Sofía abre temporada reúne 230 piezas y pone el foco en cómo contribuyó el arte del video más militante a la lucha del feminismo y a la ruptura de los prejuicios de la industria del cine. Una reflexión que va de la mano de Delphine Seyring (1932-1990)  Como actriz Seyring alcanzó la fama internacional con directores como Alain Resnais, Truffau o Buñuel. Pero como tuvo una carrera tocada por “la trasversatilidad”, como recuerda el director del Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, se fue “deconstruyendo” y se transformó en una gran activista, quien con un grupo de colaboradoras, plantó cara a la industria del cine y a la sociedad “marcada por un sexismo estructural”.

Durante la década de los setenta Seyring formó junto con Carole Roussopuulos, Ioana Wieder y Nadja Ringart, el colectivo “Las insumisas” para producir trabajos en video que acompañaban su activismo en el seno del Movimiento de Liberación de las Mujeres. También Seyring en los 70 y 80 se involucra como actriz en proyectos alternativos y nuevas miradas cinemaográficas, como con Chantal Akerman, Marguerite Durás, Agnès Varda o Ulrike Ottinger, al tiempo que provocaba festivales y debates en torno al cine creado por mujeres.

La muestra está comisariada por Natasa Pretesin-Bachelez y Giovanna Zapperi, quien señala que Seyring “trabajó con un colectivo que dio voz a las mujeres que no la tenía”. Esa exposición impresionante en forma y fondo, que rastrea los orígenes del feminismo reúne 230 obras, entre videos, fotografías, material documental e instalaciones. Da la bienvenida al visitante una impresionante escultura de un mujer con un vestido rojo y una pluma de tintero por cabeza inspirada en la que se utilizó en la película “El banquete de los artistas y científicos perseguidos de Ulrike Ottinger, y continúa con un espacio introductorio bajo el título de “De la actuación a acción”. En este espacio se aborda la encrucijada entre la actriz y la activista, y las reflexiones sobre las estructuras de poder entre las que se sentía atrapada como mujer y como artista. Este mismo apartado incluye el video “Calladita estás más guapa” que reúne los testimonios filmados de 24 actrices que Seyrig entrevistó en España y EEUU, entre ellas Jean Fonda, María Schneider, Viva Lors o Marie Dubois.

“Musas e insumisas” repasa el legado del feminismo galo