Llenan la ciudad de pintadas contra el supuesto delator de una agresión

En varias paredes del barrio de Os Mallos se puede leer el mismo lema pedro puig
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Estos días es imposible caminar por cualquier barrio de la ciudad sin encontrarse la frase “Teto chivato” y preguntarse a qué se refiere. Para averiguarlo, basta con preguntar a la Policía Nacional, que conoce muy bien a “Teto”, un hincha del Deportivo famoso por sus múltiples transgresiones a la Ley del Deporte y que salió el mes pasado de prisión después de varios meses de estancia por haber agredido, en compañía de varios individuos más, a un joven en el Orzán. Podía haber estado mucho tiempo más pero, supuestamente, consiguió acortar la condena delatando a sus compañeros. Ahora su apodo marca toda la ciudad.
Todo comenzó el 24 de julio a las cuatro de la madrugada, en la zona del Orzán. La víctima, un joven que se encontraba en la calle junto con su novia, fue agredido por varios hombres con los que había tenido un encontronazo anterior y entre todos le golpearon repetidas veces, causándole graves daños en la cara, incluyendo la rotura de varios dientes y de la mandíbula.
Dos horas después de que tuvieran lugar los hechos, “Teto” era detenido. Según la Jefatura Superior, se le había caído el móvil en la pelea, manchado de sangre y con el DNI en el interior, así que cuando se personó en la comisaría para denunciar su robo, fue arrestado inmediatamente.

grabaciones
Las pruebas contra él eran abrumadoras. Además del móvil, existe una cinta de la pelea grabada por una cámara de seguridad en la que se le distinguía. “Es un tipo fuerte (ha hecho boxeo) y tiene el pelo rapado. En cuanto lo vimos, dijimos “el Teto’”, señalan fuentes policiales, que recalcan sus antecedentes.
Este joven de 28 años estuvo implicado en la reyerta que tuvo lugar en Madrid, en la que se produjo la muerte de Francisco Javier Romero Taboada, “Jimmy” pero, además, a pesar de tener prohibido el acceso a Riazor, intenta colarse en cada partido. Así ha acumulado multas impagadas por valor de 120.000 euros. “Siempre tiene que montar más lío que los otros –se queja un agente– y ha llegado a tatuarse ACAB (El acrónimo de “Todos los policías son unos bastardos” en inglés)”.
Pero, tras ser detenido con tantas pruebas en su contra, “Teto” no podía permitirse mostrarse desafiante. Los inspectores de la Policía Judicial fueron muy claros con él: o delataba a sus cómplices, o cargaba él solo con un delito de agresiones con toda clase de agravantes.
Acorralado por la amenaza de pasarse varios años en prisión, el sospechoso supuestamente aceptó denunciar a sus compañeros, que acabaron entrando también en la cárcel. Él fue el último en salir, para encontrarse con su nombre y la acusación de chivato pintarrajeada por toda la ciudad pero, sobre todo, por el barrio de Os Mallos, donde reside.

Llenan la ciudad de pintadas contra el supuesto delator de una agresión